28 septiembre 2005

ERMITA DE SAN ANTONIO

Como paloma en el monte
resalta tu grácil silueta,
tienes a Ceuta a tus piés,
a tu Ceuta marinera.
Blancos muros que resaltan
entre pinos e higueras,
blancos muros encalados
de historias y de leyendas;
en la falda del Monte Hacho,
toda blanca, toda bella
guardando al Santo Patrón
San Antonio, al que albergas.
Cada semana, en el martes,
suben tus empinadas cuestas
un enjambre de muchachas,
todas contentas y risueñas;
son las féminas de Ceuta
que gozosas te visitan
y en tí buscan respuestas
a esos amores esperanzados
que por sí solos no llegan,
amores que templan el alma,
amores que siempre llenan
y que ante el Santo Patrón
con tanta fe se desean.
Las plegarias en tu interior
es música cascabelera
que se expande por el Hacho
entre las verdes chumberas.
Bella Ermita de San Antonio,
quiero subir tus veredas
que por el monte se extienden
hasta alcanzar las estrellas.

Ofelio

AMISTAD

( Para Angeles Perez con aprecio)

Gracias por tu amistad
que valoro cual tesoro
por encontrar un apoyo
en el duro caminar.
La amistad enaltece,
a las almas empareja,
clamando, que no es queja,
sino hermosa realidad.
Dices bien y no te equivocas
que a los seres sensibles
nos resulta harto horrible
a la amistad traicionar.
Sobran pues las palabras,
ya que el silencio me llena
haciendo leve la pena
en mi perpétuo luchar.
Si el silencio comunica,
y entre lineas queda plasmada,
el profano no entiende nada
del gozo de tu amistad.

Ofelio

01 septiembre 2005

PLAZA DE LOS REYES


Vieja Plaza de los Reyes
de arraigada solera,
que de paz mi alma llenas
pues te vuelvo a reencontrar.
Tiempos ha fuiste pisada
por pasos titubeantes
de infantes caminantes
en un perpétuo jugar.
Parece que fué ayer
que entre tus flores jugaba
o bien desde tu atalaya
procesiones contemplar.
Desde la vecina Iglesia
de San Francisco adosada,
¡ cuántas noches estrelladas
para disfrute y solaz !
Noches de paz y contento,
descanso del caminante
que permanece espectante
en tu familiar solar.
Vieja Plaza de los Reyes,
en tí encuentro cobijo,
pues de Tí, yo soy hijo
y no te quiero olvidar.

OFELIO

TRISTEZA

Me siento confundido a veces,
tristes pensamientos me asaltan,
anhelos que no he alcanzado
en mi corazón aguardan;
un desfallecer sin consuelo
de inicuos presagios hace causa,
intento salir de éste pozo
que emnegrece toda mi alma.
Apartar los oscuros pensamientos
que vez tal vez me acorralan
pues quiero vivir la vida
y habitar en la esperanza;
no quiero sentirme abatido
por sombras ni por fantasmas,
apartar el negro corcel
que por mis entrañas cabalga,
apartar el fúnebre velo
que oculta toda esperanza,
quiero sentir que estoy vivo,
mi corazón lo reclama,
no revivir el fatídico ayer,
sino el venturoso mañana.

OFELIO