14 marzo 2005

GRAN SEÑORA

( A Dña. MARIA MARQUEZ BERNARDO,
la abuela de la Casa de Ceuta
en Barcelona )

Te admiro con embeleso,
admiro tu dulce encanto
cuándo sentada en la silla
tu bondad está irradiando.

Miro tu egregia figura
curtida por tantos años,
sonries tímidamente,
eres sublime espectáculo.

Siempre rodeada de amigos,
unos jóvenes, otros no tanto,
tus canas forman corona
que la vida te ha otorgado.

En tu piel, surcos profundos
la edad ha ido tallando;
sonries con esa ternura
que tanto te ha caracterizado.

Te saludo noble señora
y quiero exteriorizarlo tanto,
que me faltan las palabras
con las cuales estoy versando.

Te quiero como a esa madre
que los años me privaron
cuyos mimos y caricias
tan ha faltar he acusado.

¿ Permites que te de un beso
y te acaricien mis manos ?
Pues con devoción señora,
madre mía te he llamado.

OFELIO

PUERTAS DEL CAMPO

Encrucijada de caminos,
pórtico de bienvenidas
en tí convergen unidas,
la grandeza y el destino.

Entre flores y palmeras
recibes al visitante
con ese aire galante
de la eterna primavera.

Jardines que bién ofrecen
hermosura y bienestar,
que a Ceuta vienen a dar,
el honor que merecieren.

Paseando entre los setos,
bajo sombra acogedora,
todo en tí es bella joya
admirada desde el cielo.

Oasis de paz y encanto
bajo la Cuesta de Otero,
eres eterno consuelo
amada Puertas del Campo.

Ofelio

05 marzo 2005

Noble Arbol

( A Paqui Alcaraz, árbol frondoso en mi vida )

Bajo el manto protector de tu ramaje,
cubierto por tu sombra bienhechora,
noble árbol, mi alma te implora
que me llenes de amor con gran coraje.

Con mi espalda apoyada en tus raices
siento renacer en mí gran esperanza,
llenando al mismo tiempo mi semblanza
de gratos e intensos momentos felices.

Alzo mi vista hacia tu alta copa
y observo como la brisa te acaricia
como si fuese ténue y suave risa
que surtiese saltarina de mi boca.

Árbol querido, ante tí busco refugio,
sé que tu presencia no sólo me adormece,
sino incluso a mi alma enalteces
con las bondades de tu mágico efluvio.

Poco importa que seas pino o roble,
haya, abeto, ciprés o humilde olivo,
sólo sé que sin tí yo no vivo,
si no me cubres con tu verde ropaje.

OFELIO

Paseo de la Palmeras

Como balcón sobre el mar 
cubierto de esbeltas palmeras 
eres alegre primavera 
en un perpétuo ensoñar. 

Presidiendo tu grandeza, 
te observa Gonzalez Tablas 
que como centinela guarda, 
tu hermosura y tu belleza. 

Mil manera de amar 
en tí se consolidaron 
en tiernos enlaces de manos 
en un continuo pasear. 

Promesas de amor sincero 
bajo tu cielo ceutí, 
que a todos hace feliz 
al ser de verdad eterno. 

Los pasos en tu recorrido 
tantas singladuras alumbraron 
que todos cuanto te andaron, 
fueron de Ceuta cautivos. 

Paseo extendido entre puentes, 
recorrerte mil veces quiero, 
te juro y soy sincero, 
te querré hasta mi muerte.                

OFELIO

Playa de la Rivera

( A Beatriz Rejano, eterna
enamorada de Ceuta y de su Mar )

Sentado en tu dorada arena
contemplo el verde mar
cuyas olas como besos
te acarician sin cesar.

Alzo la vista y observo,
cómo también la Catedral,
altiva asoma al cielo
para poderte contemplar.

El sol en su cénit encumbra
tu suprema majestad,
la grandeza de tu cala
de belleza sin igual.

Vieja Playa de la Rivera,
a tu arena vengo a rezar
en las mañanas de agosto
bajo el influjo del mar.

En tí encuentro refugio,
en tí vengo a confiar,
envuelto en los recuerdos
que albergan tu litoral.

Mi ausencia de todo un año,
quiero en tí justificar,
bajo el embrujo de Ceuta,
de tu Playa y de tu Mar.

Ofelio

Plaza de África.

Observando el monolito
que en tu centro se alza
los pensamientos alcanzan
de mi vida, la niñez.

¡ Cuántas veces he gozado
de tus palmeras, la sombra;
la fragancia de tus rosas
en las mañanas de abril !

Sentado en tus pétreos bancos
que todo tu entorno jalonan
¡ cuántos recuerdos afloran !
¡ son vivencias del ayer !

Recuerdos que bien expelen
el amor y la amistad,
pero es a Ceuta lealtad,
lo que en ellos prevalece.

Plaza de África, soy sincero,
nunca te podré olvidar,
pues junto a tu palmeral,
te juré amor eterno.

Ofelio

Desde el Hacho

Desde el Hacho una mañana
yo a Ceuta contemplaba
y cuanto más la miraba,
más bella me parecía.

Es Ceuta, para mí decía,
cuna de mi nacimiento,
por eso es tal mi contento
que soñar me parecía.

Entre los verdes pinares
y las humildes chumberas,
mañana de primavera
envuelta en rojos celajes.

El mar la acunaba
con innegable ternura
y su radiante hermosura
por olas era besada.

Tierra noble y generosa
que por tí suspiro y muero,
eres mi único consuelo,
Ceuta, madre amorosa.

OFELIO

Ceuta, en mi ayer.

Recordando el ayer
 cuando en tus calles jugaba
una pena me embargaba 
si te dejaba de ver.

Siendo niño contemplaba
 todas las mañanas el puerto
y mi espíritu inquieto 
en los barcos navegaba.

Era a países lejanos 
a los que mi mente viajaba,
castillos, costas y playas, 
sin pensar en el volver.

El tiempo fue transcurriendo, 
las nieves platearon mi sien
y de aquel lejano ayer, 
mi amor aún sigue creciendo.

Recordando el ayer, 
de noviembre una mañana,
sentí romperse mi alma, 
pues te dejaba de ver.

OFELIO
ESPECIAL SAN ANTONIO

( A mi Padre, que me inculcó el amor a Ceuta )  
  
Feliz día Papá, 
mi corazón te saluda, 
mi alegría es toda tuya 
y te quisiera abrazar.    

Me dirás que no puede ser, 
que la muerte, como un muro, 
separó mi corazón del tuyo 
impidiendo el poderte ver.    

¿ Acaso necesito ojos carnales, 
para contemplar la bondad de tu rostro 
en éste tu Santo Día ? 

Aunque ya no estés entre los mortales, 
papá, siempre estarás con nosotros 
compartiendo nuestras alegrías.                            
                 
Ofelio

Mujer Ceuta

( A Lourdes Alonso Oró, prototipo
de mujer "caballa" )

Lourdes, tú que pregonas al mundo
tu españolidad soberana,
que extiende tu mano amiga,
que abanican tus pestañas.
 
Presumes que eres de Ceuta
y a gritos lo proclamas,
tu cabeza alta, erguida,
el orgullo de tu raza.
 
Lourdes, tu que sientes en el pecho
cómo se clava una daga
al oír algún improperio
a la Ceuta de tu alma.
 
Tú que cumples el rito
de tu Virgen soberana
y que como Ella sientes
el honor de ser " caballa "
 
Mujer buena y sencilla
¿ Dónde encontrarse podrá ?
Por las calles de mi Ceuta
como olas de su azul mar.
                  
" Caballa " , Lourdes te llaman,
un nombre muy singular
a mi Virgen de África amada
me haces tú, mujer, recordar.
         
Ofelio

Para siempre Ceuta

Me gusta estar en Ceuta
cuando amanece el día,
me acuerdo de mis amores,
el recuerdo de sus flores.
Me contagian la alegría.
 
Cuando te veo entre flores
asomada a tu ventana,
son tan finos tus colores,
que despiertan mis temores
bella Ceuta de mi alma.
 
Quién pudiera estar contigo
todas las horas del día,
todos los meses del año,
año tras año, mil vidas
Ceuta , siempre querida.
 
Cuándo mis ojos se cierren
y mirarte ya no puedan,
se que tu grácil silueta
tantas veces contemplada,
estará siempre a mi vera.
                                  
Ofelio

Grupo de Teatro Almina

     
Sueño hecho realidad,
anhelo por fín logrado,
Grupo de Teatro creado
para disfrute y solaz.
 
Escogieron, no por azar,
nominarse Grupo Almina,
el nombre " canela fina "
habla de Ceuta y su mar.
 
Mucho hay que resaltar
de la calidad de su gente,
pues todos sus componentes
imposible es igualar.
 
Ellas: Ana, Tere, Beatriz,
Fali, Toñi, Afriquita,
Isabel, siete rosas bonitas
flores de un mismo jardín.
 
Ellos completan el clan,
haciendo de la amistad gozo,
dos Manolos, un Alfonso,
un Alfredo y un don Juán.
 
El amor es su bandera
y con pasión elocuente
alzan altivos sus frentes
por Ceuta representar.
 
Con gracia, sal y tronío
vienen todos a demostrar
que defienden con afán
lo que en ellos es..... señorío.
                         
Ofelio

Piropo a Ceuta

En tus aguas azules yo contemplo
la aventura hermosa de la vida,
por eso, Ceuta, tierra linda
es tu cielo el mayor de los portentos.
 
Envuelta en verdes y frondosos pinares,
esbeltas palmeras y eucaliptus recios,
es tu suelo un jardín tan bello,
digno del Cantar de los Cantares.
 
La sal del mar impregna a tus mujeres,
elevando su hermosura a la sublime armonía
conjugando belleza, gracia y simpatía,
dándote, Ceuta mía, el honor que merecieres.
 
El viento con que la mar te acaricia,
preservándote en la mayor de las purezas,
levante y poniente se unen con presteza
rivalizando servirte sin codicia.
 
Agua, cielo, flores, sal y viento
se unen en melodiosa sinfonía,
conjugando en sagrada letanía
en la Ceuta, lugar de mi nacimiento.
                                    
Ofelio

Victoria

Blanco barco que el Estrecho cruzas
llevando amores, ilusiones y esperanzas
de una Ceuta que mira en lontananza
a España a la que nunca olvida.
 
Barco que acerca y aproxima orillas
cargadas de fábulas, historias y mitos,
tantas veces relatadas entre hitos
y que siempre al viajero maravilla.
 
¿ Es Ceuta con su azul cielo,
con su viento de levante cautivo
o el refrescante poniente altivo
causa de que tu navegar sea ensueño ?
 
Cuando tu quilla corta cual cuchillo
la blanca espuma del bravo mar,
se diría que deseas propagar,
el amor del Estrecho en tenue grito.
 
Viejo barco que besas con ternura
los puertos de dos ciudades hermanas,
llevas hoy, no dejando para mañana,
de Ceuta a Algeciras la luz y la hermosura.

Ofelio

En San Amaro

( A Antoñita Mesa )

Noble Parque de San Amaro,
bajo el azul de tu cielo,
en tu alameda florida
de jazmines y romero
cierta tarde, yo buscaba
solución al desconsuelo.
 
Entre flores, yo pensaba,
tiene que estar el remedio
que ponga cura a mis males,
que temple mis sentimientos,
que lleve la risa a mi boca,
paz a mi corazón maltrecho.
 
En un rincón de San Amaro,
íntimo, casi secreto,
una rosa primorosa
surgía mirando al cielo;
sus pétalos eran caricias,
su corola, cáliz eterno.
 
Contemplé su esbelto tallo,
percibí su aroma intenso
bajo ese cielo ceutí,
de aires tan marineros
esa rosa tan hermosa,
de amor inundó mi pecho.
 
Con lágrimas en los ojos
y dando las gracias al cielo,
tomé para mí esa flor,
era real, no era un sueño,
ahora, aunque muy lejos de mí,
sé que estos versos está leyendo.
Ofelio             

Mi Plaza Azcárate

 Vieja plaza, tu recuerdo 
todo lleno de nostalgia
es dicha que en mí alcanza, 
elevándose hasta el cielo;
tus bancos de dura piedra, 
alivio del caminante,
con una voz susurrante, 
reclamaban mi presencia.
 
   La ausencia tan prolongada 
por caprichos de la vida,
me causó profunda herida, 
imposible ser curada;
por eso, al volver a tí, 
ha sido mi mayor anhelo,
Plaza Azcárate, ¡ te quiero ! 
¡ cuánto he debido sufrir !
 
  Bajo la sombra servil 
de tus melancólicos árboles
mil veranos por la tarde, 
yo esperaba revivir.
¿ Aún tendré tiempo ? - me preguntaba -
 ¿ de contemplar el colegio?
¿los estancos? ¿ los comercios ? 
¿ todo cuanto cobijabas ?.
 
   El pasear amoroso 
de tus amados vecinos,
tan pacientes, tan sufridos, 
pero siempre generosos;
atrás quedó el ayer, 
la niñez, la juventud,
hoy es la decrepitud 
de mi personal vejez.
Por eso querida Plaza, 
es para mí lo primero
retener con tu recuerdo, 
lo que a mi corazón le plazca.

Ofelio

Está en mi.

Llevo a mi tierra tan adentro
que todos los dias pienso en ella,
sus calles, patios, plazas y jardines,
que recordar a Ceuta, me consuela.
 
Recuerdos prendidos en mi pecho
que mi mente, una y otra vez refleja,
renaciendo los más nobles sentimientos
con el orgullo de que en Ceuta yo naciera.
 
Su sol, su cielo y su brisa marinera
que en mi niñez quedaron grabadas,
permanecen en mí de tal manera
como si en lienzo estuvieran plasmadas.
 
Vieja Ciudad que me embriagas
de amor profundo a la tierra,
¿ cómo no sentirme orgulloso
de amar a Ceuta la bella ?

Ofelio

Playa de Benitez

"In memoriam de Pedro Fernandez y Andrés Sedano"

La luna cae sobre la playa
en la calurosa noche de verano,
el cielo, tapizado todo de estrellas,
hacen sobrecogedor el espectáculo.

Intento fijar en el horizonte
que se abate sobre la silueta del Hacho
el por qué y el cuándo de la vida,
que oculta toda Ceuta en su regazo.

En la impunidad que me ofrecen las tinieblas
y que perecen en ella sinsabores pasados,
contemplo una vez más éste idílico hechizo
que por años me ha tenido embrujado.

Éste mar, ésta playa, éste encanto
que en la noche de agosto me envuelven
y que con los años huella en mí han dejado,
quisiera estar con ellos eternamente
rodeados de nombres tan sagrados
que acuden al misterio de mi mente
con la presteza del rayo desgajado.

Me da pena haber llegado a viejo,
y aunque buenos y malos momentos la vida me ha dado,
no es ese el sentimiento de lo vivido
lo que pudiese aún estar tal vez rememorando.

Pongo a éste espléndido cielo por testigo
con el nombre de Dios en la comisura de mis labios,
que nada material hecho de menos,
ni me preocupan los logros no alcanzados.

Es sencillamente no contemplar las noches de agosto de mi Ceuta,
las que voy a perder con el paso de los años,
el contemplar el azul de su bahía,
de los rayos de sol, cual oro sobre tejados,

de la elegancia de sus espléndidas mujeres,
de la gallardía de la gente en su trato,
de la mano amiga que se extiende,
de intercambiar alegría con encanto,

de oler el jazmín de sus jardines,
el azahar de sus naranjos dorados.
¿ Verdad que me comprendéis, viejos amigos ?
¡ que os habeis ído, y tan sólo, me habeis dejado !

Por eso en ésta Playa de Benitez,
reviven en mí esos tiempos ya pasados.
Va por tí, amigo Pedro
y también por tí, mi buén Sedano.

Ofelio

Nostalgia

En el barco contemplaba
del mar su majestuosidad
y miraba con pesar
que de Ceuta me alejaba.

Blancas olas gitadas
que en la costa morían
muy adentro me decían
¡ a tu Ceuta volverás !.

Han ído pasando los años,
muchas canas me acompañan
y aún cada mañana
pido a Dios el regresar.

Con el tiempo transcurrido
y con mi piel arrugada,
recuerdo en las madrugadas,
a mi Ceuta y su mar.

Percibo el brumoso levante
con su humedad pegajosa
que en mi vida azarosa,
jamás he podido olvidar.

Las mañanas de poniente
que por Alfau subía
y el fresco aire sentía
a mi rostro acariciar.

La vista se me nublaba
al contemplar la bahia
y mil veces me decía
¡ ésta es mi Ceuta natal !

Aunque transcurrido el tiempo
- han pasado muchos años -
ésta Ceuta de antaño
siempre en mi corazón está.

Ofelio

Ceuta

      Bajo el cielo embrujado de la noche
contemplo la quietud de tu bahía
y siento la más profunda alegría
de saberme por tí, Ceuta hechizado.

El amanecer sobre el Hacho es cosa bella;
las sombras de la noche va disipando
ese sol que cuando al cénit se va acercando
es oro fundido que tu relieve paladea.

Todo en tí es perenne poesía,
que envuelve tu semblante enamorado
contemplar tus rincones embelesados
a la luz del sol que cobijarte porfía.

Ceuta, tierra noble y generosa,
que combinas el amor y la alegría,
que ofreces en sublime melodía
la grandeza del ayer subliminado.

¡ Qué orgullo el haberte conocido !
¡ Qué placer el haberte disfrutado !,
es por eso que apartarse de tu lado
deja a un lado la evidencia del sentido.

Se puede querer a una tierra,
se puede sentir su gran olvido,
pero es sufrir en vida lo temido,
sabiendo que olvidarte es quimera.

Una vez que en tí se ha vivido
y por el celaje de tu cielo deslumbrado,
imposible resulta dar de lado,
a quién mucho te quiere y te ha querido.
Ofelio

Ceuta Inmortal

Mis ojos amorosos recorren
el perfil de tu silueta
mientras tú, mi Ceuta duerme
bajo el mirar de las estrellas.

La bruma del levante caprichoso
te envuelve y penetra
llevando a todos tus rincones
la suave aroma marinera.

A mi mente acuden los sentidos y peremnes recuerdos
que la grandeza de tu historia da fé con certeza,

historia de mares de jalonada templanza,
que hacer síntesis de ello es incuestionable quimera.

Historia perdida en la oscura noche de los tiempos.
Tiempo que ha permitido que tú Ceuta inmortal surgieras.
 
                                               Ofelio

04 marzo 2005

AMOR A CEUTA

Vieja Ceuta
que mis sentimientos aplacas
por el azul de tu cielo,
por el color de tus aguas,
por tu bruma de levante,
por el amor que irradias,

¿ Acaso no te defiendo
con el ardor de mi alma ?
¿ Qué más puedo ofrecerte,
vieja Ceuta soberana ?

Sabes que por tí doy mi vida
que no son vanas palabras
las que a oídos regalados
suenan como proclamas.
Es amor lo que yo siento,
que me sale de las entrañas.

Por ti vivo y muero
enigmática sultana,
no me apartes de tu lado,
no me ignores Ceuta amada,
que vivo y muero en tí,
soñando tu madrugada.

Ofelio

Madre Ceuta

Pisando por tus callejas,
sólo en la madrugada
mis pasos me van llevando
a la raíz de tu Alma,

Vuelvo a tí mi Madre Ceuta,
que me acunes ensimismada,
ya que de tí soy hijo,
nacido de tus entrañas.

Por avatares de la vida
emprendí rutas extrañas,
pero tu recuerdo Madre,
tu recuerdo me acompaña,

Nunca dejé de quererte
ni de amarte, tierra guapa
¿ cómo olvidarte pudiera
si eres mi fuego y mi llama ?

Por eso querida Ceuta,
tengo en mi pecho una llaga.
Vivir sin tí no podría,
me moriría mañana.

Ofelio

Inauguracion Blog "La Poesía de Ofelio"

Hoy 4-3-05, se inagura el blog "La Poesía de Ofelio". En el podrás encontrar publicadas las poesías que Ofelio Martín dedica a la Ciudad de Ceuta.