30 marzo 2007

NARANJOS DEL REVELLÍN

Naranjos del Revellín,
que adornando las aceras,
el aroma de azahar
llega a uno y otro confín.
Vuestras doradas naranjas
son admiración del paseante,
que asombrado queda espectante
ante cariátides sacras.
Contemplaros en abril
y percibir vuestro efluvio
a todos llenais de orgullo
y presumir de ceutí.
Vuestras hojas candenciosas
susurrar al oído quieren,
porque gritarte no pueden
en la noche prodigiosa.
Frondosos y nobles naranjos,
silenciosos centinelas,
llevais la historia por bandera,
de cuántos os han contemplado.

OFELIO

HOMENAJE A LA MUJER

( A Lourdes Alonso Oró, mujer, esposa y madre )

Mujeres, que de ternura os habeis vestido.
Mujeres, que pregonais vuestro hidalguismo.
¿ Quién osó el prejuzgaros sin sentimiento ?
¿ Quién anticiparse quiso a vuestros pensamientos ?
¡ Con qué garbo lucís vuestra silueta !
¡ Si de sal, gracia y tronío estais completas !
¿ Quién pone en duda vuestro talento ?
¿ Quién sólo os quiere en vil lamento ?
¡ Si dais simpatias a manos llenas !
¡ Si vuestro olor es rosa, clavel o yerbabuena !
¿ Quién goza en dañaros y maltrataros,
si a los hombres la vida habeis dado ?
¡ Maldigo mil veces a quién os ofendiera,
pués olvidó que fué una mujer quién lo pariera
! Madre, hermana, hija o esposa,
eres tú mujer, joya hermosa.

OFELIO

02 marzo 2007

CEUTA AZUL

El azul mas azul
que en el mundo se conoce,
azul color de turquesa,
azul de cien mil colores.
Cien mil azules diferentes,
cien mil azules resplandores,
azul de Mar Mediterráneo
que aviva mis emociones.
Hoy tengo la suerte inmensa,
hoy tengo la dicha enorme
de estar aquí describiendo
a CEUTA y sus colores.
Azul, color de los cielos,
azul, color de los mares,
azul, color de mi CEUTA,
tierra de cien mil colores

OFELIO

RECORDANDO EL 11 DE MARZO

La amargura a mi corazón
de tristeza profunda llena
llevando a mi alma tal pena,
que me consume el dolor.
Así yo me he sentido
en ésta mañana de marzo
al sentir el cruel zarpazo
del terrorismo sufrido.
Madrid, capital de España,
por un cruel atentado
tus cimientos socavados
con vil y desdeñable saña.
Dolor, horror y lágrimas,
¿dónde está la razón
que no siente compasión
por la sangre derramada?
¿Cómo se puede atentar
contra inocentes criaturas?
¿quién provoca la fractura
de la convivencia ejemplar?
¡ Te maldigo asesino vil
que en Madrid asesinastes,
yo no puedo perdonarte
aunque viviera vidas mil !

OFELIO