01 agosto 2007

PLAYA DEL SARCHAL

Playa del Sarchal,
de agrestes acantilados,
playa familiar
prisionera de las piedras;
rocas, cuyos nombres
ocupan un lugar en la memoria.
Primera, Segunda, Resbalosa,
la Moto, la Muerte....
Sustantivos propios
envueltos en límpidas aguas
de espumosas y frescas olas.
Sumergirse en ellas
no es sólo alivio del estío;
es más, mucho más,
es cubrirse de historias familiares,
de cobijarse en tu intimidad,
de formar parte de tí,
de tu entorno.
Recuerdos y anécdotas
surgen por doquier.
Todo en tí es pura poesía,
todo candor y ternura;
por eso, cuando penetro en tus aguas
me sumerjo en tu historia.
En la historia de Ceuta.

OFELIO

¡ ADELANTE !

(A Maria Luisa Lojendio,
mi musa tinerfeña )

No te debes atormentar
pués nunca sóla estarás
por bella dama que eres,
aquí tienes mis manos
donde poderte apoyar.
Piensa que hay muchos mortales
que están solos de verdad,
su camino oscurecieron,
no tienen fé o la perdieron
y su ceguera es total.
Nosotros, los que creemos
en la verdadera amistad,
quizás al pasar por la vida
se nos claven las espinas
más duras de soportar.
Tu espíritu transparente
entiende de esa amistad,
que siembras a manos llenas
en poderosa cadena
difícil de quebrantar.
¡ Adelante ! No desmayes,
piensa que hay que caminar,
mientras late el corazón
es sagrada obligación
seguir, caer, levantar.

OFELIO