31 mayo 2009

CALLE CANALEJAS ( 2ª parte )

RECUERDOS DE CEUTA ( 1.950 - 1.960 )

Haciendo esquina justo con el comienzo de la calle Ramón y Cajal, está situado el comercio del señor Mauricio. Un montañés orondo y cordial. Su especialidad: comestibles y bebidas. En la fachada del comercio, de vez en cuando manda pintar unas botellas de anis y gaseosa en grandes proporciones, es la publicidad de la época. Anís Castellana y la inolvidable Casera. Antes de que se instalase Mauricio, el local era la Sastrería Viciana. Tambien vecino de la zona, aunque profesionalmente se haya trasladado a otro lugar de nuestra población.
Al lado, está la vivienda de doña Brígida y su hija Mari Carmen. Inmediatamente el portal donde reside el Juez Pardeza. Hombre venerable, de majestuosa barba. Siempre acompañado de su inseparable y temible bastón que acompaña a su genio muy fuerte, fortísimo. Los chavales tememos jugar en su fresco y reluciente portal por temor a sus consecuencias.
Empezando el segundo tramo pendiente de la calle, a la izquierda, vive el Capitán de Caballería Don Liteo Campos. Muchas son las veces que viene a su casa acompañado con soldados montados en briosos caballos. Es todo un espectáculo. Los animales, limpios, esbeltos, bellos. Don Liteo nos sube a los más pequeños a lomos de tan espléndidos animales. Es una auténtica gozada para todos los pequeños el poder montar en tan magníficos caballos. La esposa de don Liteo, doña Maria Caballero, es la directora del Colegio Lope de Vega, donde también es profesor su hermano don Leopoldo Caballero, escritor y asiduo colaborador del periódico local El Faro de Ceuta.
Poco más arriba, otro montañés, don Ciriaco, tiene establecido su comercio de comestibles. Sus hijas, Anita y Carmeli le ayudan en tal menester. Hombre bonachón al que su bata blanca y sus permanentes gafas le dan un aire de extremada dulzura.
Frente, en el número 15 de la calle, viven otros tiernos personajes del barrio. El señor Andrés, el lotero, siempre acompañado de su impecable mascota o sombrero. su esposa Dolores y su hija Antoñita. En el piso superior, Manolo, el carnicero junto a su esposa Maruja. Cada año, cuando se aproximan los dias de Navidad, compran grandes panderetas y zambombas y nos reune a un buén número de niños y niñas de los alrededores y entre villancicos y polvorones, nos hacen disfrutar de unos dias maravillosos. Siempre he pensado que tal actitud era para compensarles en tan entrañables dias, el no tener hijos propios. Así que en esos especiales dias, somos muchos "sus hijos". Nos sentimos sus hijos.
En el mismo portal, en los bajos, vive Martín, el Cartero. Persona muy popular y querida. Particularmente querida. En cierta ocasión, salió en una entrevista publicada en el periódico La Voz de Ceuta. Su fotografía junto a un gran titular en su primera página....." Un millón, quinientas mil cartas lleva repartidas Martín, el cartero del distrito sexto"....
Al lado, en el número 17, vive Manuel Catarecha, junto a su esposa Petra. Son dos vascos que llegaron a Ceuta en la noche de los tiempos. Son ya dos "caballas" auténticos. Con ellos, sus hijos, Afriquita y sus dos hermanos Mariano y Paquito. Hoy día, comerciantes y propietarios de un espléndido bazar llamado Hitachi y de una renombrada joyería llamada Catarecha.
En el mismo recodo que forma la curva de la calle, está la herrería. Hace pocos años se ha dejado de herrar caballerías, ahora solo se efectuan trabajos de fabricación de escarpas, picos, punzones y alguna que otra herramienta. El crepitar de la fragua, junto con el golpear sobre el yunque, forman un son muy característico y diferencial sobre el resto de la propia calle. El señor Romero es el maestro artesano. Justo al lado, en un pequeño y destartalado solar, solían atar a los animales que traían a herrar, ahora, las única caballerías que se atan, son los pequeños borriquillos cargados de leña y carbón que unos pintorescos moros traen cargados a la exageración a la carbonería de José María. Junto a éste, su madre, doña Josefa, una anciana señora de una paciencia infinita. La romana, es el instrumento de pesaje a usar en tan tremendo trajín de oferta y demanda, de precio y regateo.


(continuará)

01 mayo 2009

Calle CANALEJAS

RECUERDOS DE CEUTA ( 1.950 - 1.960 )

Es una de las calles más emblemáticas de nuestra querida Ciudad. Haciendo puente entre otras calles y la arteria principal como es la calle Real, permite el acceso rápido bien hacia el centro comercial, bien hacia la zona del Recinto Sur. Las calles Sevilla, Molinos, Ramón y Cajal o bien el Patio Diamante, son sin duda, lugares que para acceder a ellos, es necesario transitar por parte de ésta empinada, zigzagueante y pendiente calle. Otra gran peculiaridad de ella, es la variedad y estrato social de sus moradores. Los hay de toda clase y condición: militares, jueces, funcionarios, panaderos, comerciantes, deportistas, maestros, etc. Se puede decir que están representados todos los estamentos sociales, absolutamente todos. Pues bien, lo más grande y maravilloso, es la extraordinaria convivencia que existe. Todos se conocen, todos se respetan, todos se quieren. Es calle de colegios, de músicos y de poetas. Calle de cultura que conforma junto a otras muchas, la nomenclatura de nuestra amada y querida Ceuta.
Debe su nombre a Don José Canalejas Mendez, político, abogado y filósofo español que llegó a ejercer como Presidente del Consejo de Ministros con Su Majestad el Rey Alfonso XIII. Fué asesinado el 12 de noviembre de 1.912.
La calle comienza justo en la Plaza de Azcárate o del General Mola como ha sido rebautizada. Al iniciar su ascenso, dejando atrás y a la izquierda los últimos escaparates del Hogar Moderno, nos encontramos con la Bodega Monóvar. Ramón, su dueño, es un hombre jovial, alegre. Siempre dispuesto a la broma, a la sonrisa. Su aspecto corpulento no le priva ni un ápice de su gran humanidad ni de su gran corazón. Le ayudan en su labor su esposa Maria, que en la cocina prepara todos los domingos los mejores callos que se pueden degustar y que vienen a buscar desde todos los rincones de Ceuta. Su hijo mayor Pepe y un orondo y simpatiquísimo empleado que es considerado más como hijo que como empleado y que se llama Paco. Es un tremendo forofo del futbol y en particular del Real Madrid. Una gran fotografía suya junto al gran Amancio Amaro, efectuada en una reciente edición del Trofeo Ramón de Carranza, da fé de su madridismo más profundo. Entre los cuatro se desviven por atender a la variopinta clientela repartida entre típicos toneles de vino que hacen de mesa y sus altos bancos individuales de madera. La "parroquia" forma tertulias donde se debate lo divino y lo humano. Es una gozada disfrutar de ellas. Los conocimientos unidos a la experiencia de los años, hace que sea pura filosofía todo lo que allí se debata. Serafín, el impresor, es uno de los tertulianos. Curro, el zapatero, es otro. Personajes tiernos, entrañables,cariñosos.............personajes del ayer, del mañana, de siempre....
Calle arriba, tiene su academia Don Juán, venerable maestro. A la derecha, pasada la verde cancela de hierro del Colegio Lope de Vega, hay otra bodega. La de Pagán, de apertura más reciente y por lo tanto no tiene la solera que tiene la anterior. Es en ésta donde se depositan los boletos de quinielas de la jornada futbolística. El boleto cuesta 3 pesetas y se deposita la mitad del boleto en un buzón destinado exclusivamente para tal efecto. Las raciones de caracoles son famosas en toda la ciudad y los domingos es un desfile constante de personas en busca de tan exquisito manjar.
Frente, reside mi buena amiga Maribel, a la que volví a ver muchos años más tarde en la Casa de Ceuta en Barcelona. Dejando atrás la frutería de la señora Inés y la carpintería del señor Paco, desembocamos en una plazuela que nos permite descansar de la empinada cuesta dfe éste primer tramo de la calle. Aquí se unen en un todo, la fachada y entrada del cine de verano Terraza Cervantes. Antes de transformarse en un cine, era una hermosa y espléndida huerta. En su mitad había un pozo de abundante y fresca agua. Bajando por una pequeña pendiente que hace pared con la verja del juzgado, toda cubierta de esplendidas rosas, se accede a la vivienda del dueño que tambien nos vende carbón y cisco para el brasero. Ahora es una espléndida terraza de cine donde cada verano podemos contemplar grandes películas y gozar de la fragancia y el aroma de jazmines y rosas en las calurosas noches. El día de su inaguración, en Junio de 1.951, se proyectó la película Currito de la Cruz, de la Casa Cifesa. Fué todo un acontecimiento. Pepe, el encargado de la conservación y cuidado del cine, vive junto a su familia en una casita situada en el interior de la terraza. Es muy querido y respetado en todo el barrio. Gracias a su amistad, muchas noches hemos disfrutado completamente gratis de la sesión cinematográfica.
Al lado del cine, rodeado de una gran cancela, con grandes y frondosas palmeras en su interior, se alza un hermoso edificio de estilo colonial de dos plantas. Es el juzgado. Por su aspecto y majestuosidad siempre ha impresionado a la grey infantil. Cuando hay juicios y traen a alguien detenido, los pequeños nos pegamos a los barrotes de la verja y nuestras calenturientas y fantasiosas mentes dan suelta a las más disparatadas y absurdas conclusiones. La autoridad, en éste caso la justicia, nos impresiona. Es un mundo aparte que por nuestra edad no llegamos a comprender.
Lo que no es un mundo aparte y sobresale por su amabilidad y nobleza de espíritu, son los moradores de las dos viviendas situadas dentro del Palacio de Justicia. En una de ellas vive Antoñita con su familia. Padres y hermanas. Su padre es secretario del juzgado. Antoñita es discapacitada mental, popular en todo el barrio y que siempre está riendo y de bromas con todos en general. Es un encanto de criatura.
En la otra casita, vive Manuel de la Cruz, conserje del Ayuntamiento, junto a su esposa Angeles y sus hijos Manolo, Ramón y Jesús. Éste último, muchos años mas tarde se dedicaría a la canción gracias a su maravillosa voz. Morenito de Ceuta, fué su nombre artístico.....¡ Cuántos y hermosos recuerdos nos trae ésta maravillosa familia !......


( continuará)