01 diciembre 2011

PASEO DE LAS PALMERAS ( continuación )

RECUERDOS DE CEUTA ( Años 1.950 - 1.960 )


A partir de éste lugar, se abre una pequeña plaza-jardín donde está erigido el Monumento al Laureado Teniente Coronel de Regulares de Ceuta Nº 3, Don Santiago González-Tablas y García Herreros. Éste héroe militar, de origen pamplonés, alcanzó de Comandante la Laureada de San Fernando el 13 de mayo de 1.919 justamente defendiendo Ceuta. Se casó en nuestra Ciudad y aquí nacieron sus dos hijas, Carmen y Victoria Eugenia, dos "caballas" de pro. Murió con el grado de Teniente Coronel en acción de guerra el 13 de Mayo de 1.922, alcanzando el otro galardón más importante de nuestro Ejército, la Medalla Militar. Está enterrado en nuestra Ciudad y siempre me ha extrañado que no se le haya dado el merecido reconocimiento a tan singular héroe, desconocido casi, para muchos ceutíes. La injusticia de los políticos que hoy día, mediante una absurda y revanchista Ley de Memoria Histórica, traen a cuento la vida de funestos personajes idealizados como gente de bien, cuando en realidad dejaron atrás unas vidas grises y sin fundamento. Sin embargo, grandes caballeros y auténticos héroes, se les mantiene casi en el anonimato. Éste es el caso de González-Tablas, cuyas espaldas parecen guardar una de las fachadas de la Iglesia de Nuestra Señora de África.
A los piés del Monumento se extiende una tribuna de piedra gris, labrada con el Escudo de nuestra Ciudad y desde donde se preside los muchos desfiles y paradas militares que se celebran en éste Paseo de las Palmeras. A continuación, pasando bajo el arco que forman unos edificios militares dedicados a oficinas del Estado Mayor, tenemos acceso directo a la puerta principal de la Iglesia de África y hacia el edificio donde se encuentra la Capitanía General.
Siguiendo la acera cruzamos la amplia calle que sirve de entrada a todo el tráfico hacia el interior de la Plaza de África para su posterior salida por la Calle Independencia. Una vez cruzada la calle, pasamos junto a la fachada lateral del edificio de Capitanía y a partir de éste punto, la acera va formando una suave curva hacia la derecha que rematando en un pequeño rincón ajardinado que no tiene acceso público, pasa ante el venerado Cristo y prosigue por el mismo Puente que salva el escollo del Foso, formando el istmo que hace de nuestra Ciudad una pequeña península, aunque aquí ya no recibe el nombre de Paseo de las Palmeras, sino el de Calle Edrisis.
Cruzamos la calle y nos situamos en un pequeño y coqueto jardín que se extiende frente al Cristo. Allí podemos sentarnos a reposar nuestros cansados cuerpos en unos bancos de madera a la sombra de frondosos árboles. Éste pequeño jardín de forma triangular entre el Puente y un pequeño estanco, es el punto final del Paseo de las Palmeras. Éste lugar se transforma en espléndida atalaya sobre el mar y con una extraordinaria panorámica sobre el Puerto y sobre el mismo Paseo. A sus piés se extiende una pequeña playa prácticamente virgen, ya que no tiene acceso directo alguno a ella. En éste lugar se construirá muchos años más tarde el Club Náutico.
Éste majestuoso Paseo sirve también cada mes de Agosto como puerta de entrada hacia el recinto ferial, ya que en él se instalan múltiples tenderetes de venta de turrones y otras delicias como anticipo para llegar a la Feria instalada en el relleno del Muelle Cañonero Dato. Dias antes, el 16 de Julio, festividad de la Virgen del Carmen, se ha instalado un gran foco reflector del Ejército para iluminar con su potente luz y envolverla con ella, la traiña donde se ha embarcado la Virgen para su posterior paseo por las aguas de nuestro Puerto.
Pero la gran peculiaridad de éste querido y entrañable Paseo de las Palmeras, es que sirve y ha servido durante generaciones, de punto de encuentro y de cita para los muchos caballas tanto varones como hembras, que en el comienzo de nuestro despertar a la vida, hemos descubierto el amor entre paseos y palmeras. Aquí se han fraguado amores que han cristalizado en matrimonios. Aquí hemos vivido eternas ilusiones y hemos sembrado auténticos gérmenes de amor, cariño y amistad.
Los domingos y festivos, cuando después de recorrer el Paseo una y mil veces, hemos acompañado hasta el mismo pié del autobús a "esa caballa salerosa" que nos ha ilusionado, que ha llenado de gozo nuestro corazón y que al verla partir en el vehículo de regreso a su respectivo domicilio, nos ha dejado una "espinita clavada" en lo más profundo de nuestro ser, pero que al mismo tiempo nos ha dejado abierta esa ventana llena de alegría, con la esperanza de volverla a ver el próximo domingo. ¡ Cuánta ilusión y felicidad en ese..." hasta el domingo que viene "!
¿ Verdad Manoli, que partes hacia la Glacial? ¿ Es así, Antoñita en tu Grupo Alfau? ¿ Lo recuerdas, Mari Carmen, en tu calle Juán Sebastián Elcano? ¿ Lo añoras, Mari Sol, desde la Cuesta del Hacho ?
Éste es nuestro Paseo de las Palmeras. Éste es su ambiente, estas son su gente. Así era tiempo atrás. Tiempo maravilloso que permanece enraizado en nuestro interior más profundo.


F I N

01 noviembre 2011

PASEO DE LAS PALMERAS

RECUERDOS DE CEUTA ( Años 1.950-1.960 )


Éste idílico y largo Paseo se extiende como una hermosa terraza sobre el mar, cuyas aguas vienen a besar suavemente, como si lo acariciasen amorosamente y buscasen al mismo tiempo la sombra bienhechora y acogedora de las múltiples y frondosas palmeras que lo cubren en todo su recorrido.
Éste hermoso Paseo de las Palmeras, como es popularmente conocido, aunque su nombre oficial sea Avenida del General Franco, es la arteria vital de nuestra Ciudad. Por él hay que transcurrir para dirigirnos a los Centros Oficiales, lugares de culto, campo exterior y a nuestro querido puerto. Es el punto inicial de la salida del fresco pescado que en la alborada ha sido desembarcado sobre el firme del Muelle de Pescadores y que dentro de breves horas, estará dispuesto para su venta en los diversos puntos de nuestra Ciudad. Éste Paseo es el pasillo de entrada que se extiende majestuoso ante la mirada del visitante foráneo invitándole a penetrar en ésta casa común que es nuestra Ceuta y cuyas palmeras parecen querer saludarle y darle la bienvenida. Es la primera y última vista de nuestra Ciudad para los muchos visitantes diarios que a primera hora de la mañana han desembarcado del transbordador y a última hora de la tarde, vuelven a él para emprender el regreso a la Península. Éste Paseo de las Palmeras, es como la tarjeta de presentación de nuestra vieja e histórica Ciudad.
Se extiende en línea recta desde su inicio en el Puente Almina hasta el otro famoso Puente, el del Cristo. En su comienzo, en la pequeña y suave curva donde se encuentra la parada del autobús Hadú-Almadraba y teniendo como referencia el pequeño kiosco allí existente, empieza en un leve y apenas pronunciado descenso, justo hasta el ramal de acceso al Muelle de Pescadores. Cruzamos la pequeña bocacalle con la precaución de no tener incidente alguno con los muchos y variados motocarros que entran y salen constantemente de dicho lugar, ya que aparte de la actividad del muelle pesquero, estos pequeños pero tan útiles vehículos de transporte tienen allí situada su inicio de parada. Junto a éste pequeño cruce, dependiendo de qué época del año nos encontremos, se haya un pequeño tenderete de venta de caramelos totalmente artesanos u otras diversas chucherias o bien la típica y nostálgica castañera, que en los dias de crudo invierno, nos ofrece con tierna sonrisa un hermoso cartucho de calientes y crujientes castañas asadas. Sin olvidar la venta de los exquisitos madroños, palmitos y las ricas azufaifas.
Desde este lugar prosigue el hermoso Paseo ya completamente llano y rectilíneo hasta practicamente su final, sin obstáculo alguno que impida toda su esplendidez y belleza, si exceptuamos unos servicios ubicados aproximadamente en la mitad de su recorrido y cuyo acceso subterráneo se efectúa por unas estrechas y pendientes escaleras protegidas por una artística y labrada barandilla de hierro de color negro. En lo alto un escueto Damas y Caballeros.
Conforme avanzamos en nuestro pasear, toda la acera es un largo balcón sobre el mar en donde infinidad de pequeñas y variopintas embarcaciones fondeadas en la dársena son mecidas por la suave marea.
En la acera de enfrente, mucho mas estrecha e irregular, se extienden un sin fín de comercios y establecimientos variados. Destacamos Casa Parrés, concesionario oficial de vehículos. La Clínica de Urgencias, que por fortuna no tiene mucha actividad, pero que desarrolla una labor importantísima. Diversos comercios dedicados a la venta al por mayor y detall. Ferretería. Oficinas y despachos de la Compañía Transmediterránea. El gran Hotel Atlante, el más lujoso y confortante de Ceuta. Justo en la esquina, comienza la calle O`donell que nos conduce al Bar Sin Nombre, al Ayuntamiento, Plaza de África, Iglesia de la Patrona, Catedral, etc.
Si volvemos de nuevo a la acera del Paseo, justamente frente al Hotel Atlante, nos encontramos con un entrañable vendedor de garrapiñadas que es toda una institución en Ceuta. Junto a su archiconocida caldera de cobre donde elabora sus más que famosas almendras, podemos detenernos y deleitarnos un momento para percibir el magnífico perfume que tan singular personaje envuelve a todo su alrededor.


( continuará )

01 octubre 2011

COLEGIO LOPE DE VEGA ( Continuación )

RECUERDOS DE CEUTA ( Años 1950-1960 )

En ésta primera planta también se encuentran las aulas donde ejercen su enseñanza don Francisco, don Mauricio y don José Pulido.
Don Mauricio es un profesor de estatura menuda pero de una increible capacidad de trabajo. Su aspecto serio no es óbice para la espléndida enseñanza que desarrolla. Hombre de fácil oratoria, tiene una enorme y extraordinaria facultad para explicar y hacer comprender una asignatura tan compleja y laboriosa como son las Matemáticas, transformándolas en entretenida y amena con una facilidad asombrosa. Embutido siempre en trajes de tonos grisáceos, éste nervioso e inquieto profesor deja entrever su enorme vitalidad en su constante y notorio frotar de manos.
Don José Pulido es sin duda alguna el más popular de todos los profesores. Su gran corpulencia, su rizado y ondulado cabello y su eterna sonrisa, se unen a una gran jovialidad y extraordinaria simpatía. Aparte de su trabajo como profesor, ejerce como Secretario del equipo de futbol representativo de nuestra Ciudad. De la Sociedad Deportiva Ceuta. Club que milita en la 3ª División y cuyo Presidente es Don José Benoliel, renombrado comerciante. Don José Pulido, obsequia a sus alumnos con entradas para presenciar los partidos en el Estadio Alfonso Murube con la única condición de asistir cada domingo a la Misa de 10 de la mañana en la cercana Iglesia de los Remedios. Después de la Consagración de la Santa Misa, en la puerta de la Sacristía, distribuye las localidades entre el jolgorio de los alumnos asistentes. El sábado anterior, en el aula del señor Pulido, nos hemos congregado todo el alumnado masculino del Centro para rezar el Santo Rosario. Apretujados y bajo la atenta mirada de los profesores, vamos respondiendo con el "ora pro nobis" a la letanía que dirige don Francisco.
También en el ancho y espléndido pasillo que ocupa toda ésta primera planta, cada mes de Mayo, el mes de las flores, se dedica tradicionalmente a venerar a la que invocamos como Rosa Mística, la Virgen María. Se levanta una Cruz cubierta de flores y cada tarde con nuestros cánticos y oraciones fomentamos la devoción a la Virgen. Aún me parece el resonar del eco del "Venid y vamos todos, con flores a Maria, que Madre nuestra es......."
Es en éste espléndido vestíbulo donde cada mañana tomamos la leche que en polvo nos ha sido suministrada y que disolvemos en un vaso de agua. También aquí recibimos las vacunas que son necesarias para un perfecto control sanitario. Vacuna como la de la viruela, que mediante una pequeña lanceta parecida a un plumín nos han puesto en el brazo y cuya huella quedará grabada en nuestra piel para siempre.
En la entrada del amplio vestíbulo, hay un grandioso mapa en relieve de nuestra Península Ibérica. Es horizontal y está hecho de escayola. Es fenomenal poder seguir y tocar con nuestras manos las montañas, rios y valles que forman la orografía de España y Portugal. Lástima que éste tipo de mapas tan prácticos y útiles para la enseñanza dejaran de construirse.
Volvemos de nuevo a las espléndidas escaleras y subimos a la planta superior. Su distribución es casi idéntica a la de la primera planta. Sólo cambian los ventanales que en su parte superior son de forma redondeada, mientras que los de la planta inferior son completamente rectangulares.
Al final del vestíbulo se encuentra el aula de don Jesús. La inmediata a ella es la que ocupa don Fernando Aguilera. Es éste, hombre de elevada estatura, delgado y con el cabello completamente liso y peinado hacia atrás. Es el otro profesor que se alterna en la enseñanza superior del Centro. Don Fernando ha sido subcampeón de Ajedrez del Protectorado y que ha tomado la decisión de enseñar a su alumnado tan ejemplar deporte como parte de la educación. Iniciativa muy aplaudida por todos, ya que tenemos la oportunidad de conocer el disfrute de éste juego, que yo diría que es más que un juego. Una ciencia.
La primera clase a la derecha es la que ocupa don Leopoldo Caballero. Es sin duda el profesor que prodiga más premios a su alumnado. Siempre está dispuesto a recompensar el esfuerzo, comportamiento y constancia de sus discípulos. Hombre serio y de voz grave, pero de una enorme capacidad humana. Es asiduo colaborador del Periódico Local El Faro de Ceuta, en el cual tiene una columna diaria. Su hermana, doña Maria Caballero, es también profesora del Centro y ejerce la Dirección del alumnado femenino.
La inmediata planta superior corresponde a la azotea del edificio. A ella accedemos algunas mañanas para practicar la gimnasia sueca. Libre de la curiosidad y miradas del exterior. Por ésta misma azotea se conecta de forma directa con las dependencias de las chicas.
Las alumnas del Centro acuden a clase con sus babis o batas de un blanco resplandeciente. Tienen su acceso a clase por la Conserjería y su patio de recreo es el amplio jardín inferior. Reconocemos a sus profesoras: dola Maria Caballero, la directora. Doña Paquita, doña Emilia, doña Maria, etc. En la planta inferior están situados los párvulos. Es la única aula donde los pequeños, niños y niñas están juntos.
En ésta planta baja y protegida por una gran reja o barandilla para evitar cualquier posible accidente, se extienden unas amplias escaleras que conducen a un túnel subterráneo que ha servido de refugio en la pasada contienda civil. Está en perfecto orden y limpieza. Se extiende por todo el subsuelo del edificio y del patio de entrada, cruza todo el subsuelo por su interior de la Plaza Azcárate y viene a desembocar a la Calle Alfau. Justo casi enfrente de la Emisora Radio Ceuta. Bajo las escaleras del inicio de la mencionada Plaza Azcárate. Allí, tapiada, se advierte en la pared la otra entrada o salida de éste refugio subterráneo.
Cuando llega el mes de julio, mes de inicio de las vacaciones, se acostumbra a llevar a los estudiantes a un día de excursión a la playa de Puente Negrito. El transporte se efectúa en camiones del Ejército. Todo es bullicio, ilusión y risas. Todos con sus bolsas, mochilas o talegas con la correspondiente merienda y las imprescindibles cantimploras con agua. Las madres y padres acuden a despedir a sus hijos en éste festivo día, mientras los más pequeños quedan tristes y abatidos. Ellos aún no pueden ir, son demasiado pequeños. Tendrán que aguardar unos años más, para poder disfrutar de ésta excursión que para los que la efectúan, parece un largo y espectacular viaje. ¡ Todo un día fuera y lejos de casa !
Aquí ponemos punto final a la visita al Colegio Lope de Vega. Recordamos a Mari Carmen Novellón, Afriquita Catarecha, Conchi Gómez, America Martín, Miguel López, Juan Murcia, Ramón de la Cruz, José Manuel Rincón, Diego López Carrasco y un larguísimo etcétera de alumnos y alumnas que han salido de estas aulas y se han incorporado a la Sociedad, formando parte de ella y llevando en lo más profundo de sus corazones, su enorme cariño a Ceuta, a sus maestros y al Centro donde han sido educados.
Así es el Grupo Escolar Lope de Vega. Así es su ambiente, así es su gente. Por lo menos así eran hace ya, muchos, muchísimos años...............

F I N

03 septiembre 2011

COLEGIO LOPE DE VEGA

RECUERDOS DE CEUTA ( Años 1.959 - 1.960 )
Siempre se ha dicho, que según los cimientos, así resulta o resultará la casa o edificio que se tiende a construir. Éste mismo dicho se ha aplicado por generaciones a las personas en lo referente a la preparación base para posteriores estudios u ocupación laboral. O lo que es lo mismo, una base sólida y congruente en la que apoyarnos para ser más útiles y eficaces en la sociedad en la que en un futuro más o menos próximo vamos a incorporarnos. Pero no sólo para nuestro saber cultural, sino también prepararnos sólidamente como indivíduos, como auténticos seres humanos.
En toda ésta faceta, el Colegio juega un papel primordial, yo diría que único. Después vendrá el Instituto, la Universidad,etc. Pero es el Colegio la base en la que se apoya todo éste conglomerado y el que forma cual fragua a las personas, a los individuos. Como es natural, el Colegio no es sólo el local donde vamos a recibir ésta educación o la fragua donde vamos a adquirir el temple necesario. El Colegio es mucho más. El Colegio es también el conjunto de esos extraordinarios hombres y mujeres, que como esforzados " herreros ", funden, forjan y labran el basto " hierro " que nosotros como alumnos presentamos. Esos hombres y mujeres son el profesorado. Los queridos y admirados maestros.
Como modesto homenaje a ellos y a la labor que desarrollan, vamos a girar visita a uno de los muchos y queridos colegios de nuestra vieja y querida Ceuta. Al Grupo Escolar Lope de Vega.
Éste Colegio, ubicado en un espléndido y hermoso edificio de arquitectura colonial está situado en la parte alta de nuestra Calle Real, justo enfrente de la Plaza Azcárate.
El edificio está pintado de color crema, rodeado de una gran verja de hierro de color verde. En su interior, espléndidos árboles y parterres con plantas y flores de todos los colores. Su estructura tiene forma de hache y está compuesto de tres magníficas y altas plantas repletas de numerosos ventanales.
Entrando por su puerta principal, en la cual en hierro forjado está representado el Escudo de nuestra Ciudad y el nombre del Grupo Escolar, atravesamos el espacioso jardín y nos acercamos al acceso directo al edificio. Consta de dos entradas formando rampas. En la de la izquierda, está situada la Conserjería y es el acceso a las aulas femeninas, pues hemos de significar que el Colegio es de enseñanza mixta. Ambas separadas completamente e incluso por su puerta de acceso. Una pequeña campana cuelga en el exterior justo al lado de una de las ventanas de la Conserjería, donde el Conserje desde hace muchos años, el señor Leiva, es el encargado, entre otros muchos menesteres, de anunciar la hora de inicio, término o recreo, mediante el tañer de dicha campana. El horario de clase es de 9 de la mañana a 12,30 del medio día y de 3 a 5 de la tarde. Excepto los sábados que sólo es por la mañana. Los festivos y domingos, por supuesto no hay clase y por suerte aún no ha llegado la moda de los "puentes", ni mucho menos las "vacaciones" de Navidad, Carnavales o Semana Santa. Simplemente se hace descanso en los dias verdaderamente festivos. Las vacaciones son desde últimos de julio a primeros de septiembre. El tiempo es aprovechado al máximo. ¡ Una dedicación por parte del profesorado superior a las 30 horas semanales ! ¡ Y hoy día no se quiere dar un palo al agua..... ! Ahora, al jubilarse el señor Leiva, la Conserjería la ejerce el señor Gonzalo Llorente Aguilera. Hombre der elevada estatura y de impresionante aspecto. Ex-militar y severo. A simple vista su figura amedrenta al más pintado, pero una vez conocido y tratado, es un hombre muy amable, culto y servicial, aunque si llegamos con cierto retraso al horario escolar, la primera y sonora bronca nos la proporciona él.
A la derecha, en toda la planta baja, están situados la cocina y el comedor de Auxilio Social. Aquí comen completamente gratis los alumnos y alumnas más necesitados. Incluso para festejar las primeras comuniones, el Colegio ofrece a todos un desayuno a base de chocolate y bollitos de leche, que es todo un lujo en estos difíciles años que vivimos.
La labor social que ofrece el profesorado es ejemplar, pues aparte de desempeñar su enseñanza, participan en las labores del comedor, reparten a todo el alumnado una diaria ración de leche en polvo para la cual todos tenemos que llevar a clase un vaso y una cucharilla. También distribuyen prendas de vestir e incluso calzado. Sin olvidar los premios que otorgan por buenos estudiantes o ejemplar conducta, mediante entrega de libretas, làpices y gomas de borrar.
Una vez subida la rampa de acceso al sector masculino, nos encontramos con dos salas. La de la izquierda, algo más pequeña, está dedicada a taller de mecánica. En ella, don Jesús, uno de los profesores, dedica cada tarde, después de su jornada lectiva, a la enseñanza y reparación de pequeños motores y hacer o fabricar pequeñas piezas de hierro. Los alumnos aprenden a cortar, limar y ajustar piezas de todas las formas y tamaños. Tarea que requiere grandísima precisión. Los trabajos una vez finalizados quedan expuesto en las paredes en expléndida exposición para el deleite y disfrute de todos, especialmente para sus autores. Don Jesús, el típico maestro, de aspecto bonachón, cabello ensortijado donde la nieve del ha plateado su egregia cabeza. Un pequeño y recortado bigote, termina por definir su enorme personalidad.
Pared con pared, en la sala contigua, algo más amplia, existe un taller de carpintería. Aquí aprendemos talla, ensamblajes y todo lo concerniente a la madera. Entre garlopas y formones, el bueno de don Francisco, con su eterna paciencia enseña los secretos de la madera. Don Francisco García Sanz no es sólo el profesor encargado de éste pequeño taller en las diarias tardes. Sus funciones son más complejas, ya que a su labor docente, se le añade la de Director del Centro. Hombre de profundas raices religiosas, aplica a su quehacer diario dos grandes virtudes : la paciencia y el ejemplo. Cada mañana se le ve subir con parsimoniosa andadura las escaleras de la adyacente Plaza Azcárate, ya que es vecino de la calle Alfau. Repartiendo saludos y sonrisas a todos cuantos se le cruzan en su diario recorrido, ya que son muchas las personas que de una forma u otra, le conocen por su hermosa labor docente desarrollada a lo largo de tantísimos años.
Dejamos la planta baja e iniciamos el ascenso al primer piso por medio de unas amplias y espaciosas escaleras. En ésta nueva planta, se encuentran los servicios, una gran sala con salida al patio de recreo situado en la parte trasera del edificio y con acceso también por la calle Canalejas. Por ésta entrada es por la que efectuamos el acceso y salida a clase el alumnado masculino. En éste patio aguardamos entre juegos y bullicio el inicio de la entrada a clase que se efectua en perfecto orden la formación por clases, para evitar atropellos y posibles golpes hacia los más pequeños. El espacioso patio tiene el suelo de tierra y hay situados en él dos tableros con aros para practicar el baloncesto. La verdad es que nadie juega al baloncesto. Aprovechamos las estructuras de madera como porterias para jugar al futbol. Una es de mayor anchura que la otra, pero eso no impide el diario partidillo de futbol, aunque con la justicia de simultanear en día sí y día no ambas porterias, para no gozar siempre de la ventaja de la "portería más estrecha". Por lo general el partido diario se efectùa entre las clases de don José contra la de don Fernando. El por qué, radica en que practicamente ambos profesores se alternan por temporadas en la enseñanza superior del Colegio. Como éste saber superior o más avanzado no tiene nada que ver con la edad de los alumnos, ambas clases son parejas en lo físico y por consiguiente la rivalidad es manifiesta. A ello se agrega que ambos profesores "alientan" ésta rivalidad y disfrutan cuando "sus" alumnos se alzan con la victoria. De ésta pléyade de estrellas de futbol es de justicia destacar a Luis (Chito ), el hijo del señor Ramón, el de la Bodega Monovar y a Paco Román, también conocido como Tupae, un verdadero torbellino.


( Continuará )

01 agosto 2011

CINE TEATRO CERVANTES

RECUERDOS DE CEUTA (Años 1.950 - 1.960 )

Éste viejo y carismático cine ceutí, situado en pleno corazón de nuestra querida Ciudad, es junto con el Apolo, el otro local cinematográfico que nos divide a los "caballas" en las tardes domingueras. Bien es verdad que hay proyecciones durante los siete dias de la semana, pero no es menos cierto que los domingos tiene algo especial. El reencuentro con los amigos del trabajo, de la oficina, del colegio o instituto en dia festivo, el buscar la cómplice oscuridad al lado de nuestra chica, el entretenimiento y esparcimiento durante dos horas o sencillamente, el disfrute de una buena película. Todo ello y algo más, lo encontramos en éste querido y recordado Cine Teatro Cervantes.
Ubicado en la céntrica, tranquila y arbolada Calle Padilla, calle que se extiende desde el Paseo de Colón hasta el mismísimo Revellín. En ésta vieja arteria ceutí están situados además de nuestro Cine Cervantes, el Acuartelamiento de Sanidad Militar, el Economato Castrense, la Residencia del segundo jefe militar de la Plaza, Exmo Sr. General de División Manzanera Holgado. También tiene su residencia en ésta calle, aunque haciendo esquina con el Paseo del Revellín y pasada la parada de taxis, por donde tiene la entrada principal, el Coronel Jefe del Grupo de Regulares Nº 3. Años mas tarde, se construiría también en la esquina opuesta, el nuevo edificio de Telefónica, que por cierto, quitó parte de visión de la entrada al Cine Cervantes.
El local, por su parte exterior, aparece pintado de color crema, rematando sus esquinas y por su parte baja el adorno de ladrillo revestido. En ambos lados están situadas las taquillas de venta de localidades. En su parte baja central, tres grandes puertas de madera y cristal dan acceso al vestíbulo del patio de butacas, aunque solamente la situada justamente en medio, es la que permanece siempre en servicio. La taquilla de la derecha, en la que obtenemos la localidad o entrada de platea, está regularmente atendida por Julia. Es una bellísima mujer, de escultural cuerpo y de una simpatía arrolladora. Es la admiración de paisanos y militares que guardan cola para acceder al local. Julia siempre tiene la sonrisa a flor de labios. Es lo que se dice "una mujer de bandera".
En la parte más alta de la fachada del edificio y sobresaliendo de ésta, se encuentra la cabina de proyección. Pequeñas ventanitas la jalonan a modo de aspilleras para paliar el enorme calor que hay en su interior. A la izquierda, se encuentra la taquilla de balconcillo y general e inmediatamente el acceso a ambas localidades en un lateral formando un estrecho y largo callejón.
De los empleados más entrañables y populares, quizás podamos destacar a Guillermo, ( con sus rarezas y manías ) y el anciano señor Rubio, ( de enorme bondad y paciencia). Amador, el encargado, es el responsable de que todo marche bien, aunque en estos años cincuenta, no hay alborotadores ni gamberros que puedan perturbar la normal proyección de la película. Además, una pareja de la Policia Armada ( los grises ) permanentemente de servicio en el local o en sus alrededores, se encargan de impedir cualquier anomalía extracinematográfica. Así que la labor a desempeñar por el señor Amador queda muy favorecida y simplificada.
El patio de butacas, adornado con grandes cortinas de terciopelo azul, es de forma cuadrangular y tiene pequeños palcos a ambos lados. Palcos no muy elevados respecto al nivel del suelo de las butacas de platea y que son ocupados casi en exclusividad cuando hay algún espectáculo teatral, ya que son muy frecuentes las actuaciones en éste local de recitales de Antonio Machín, Pepe Córdoba, Emilio el Moro o bien las Tunas Universitarias que por Navidad acostumbran a visitarnos.
La pantalla de proyección es amplia y alargada. La técnica del Panorámico primero y del Cinemascope y sonido estéreo después, tuvieron en éste cine su primera y exclusiva implantación. La Túnica Sagrada y Demetrius y los Gladiadores, fueron las dos primeras películas proyectadas con tales técnicas.
Balconcillo y general, situadas en el piso superior y cuyo acceso se efectúa por unas largas y pronunciadas escaleras, son las otras dos modestas localidades. Ambas de asientos de madera y separadas del piso inferior por una rectangular barandilla de mampostería rematada en su alto por un pasamanos de madera barnizada en toda su extensión. A ambos lados de la grada frontal y central se encuentran dos rellanos donde se aprovecha para fumar un cigarrillo o bien refrescarse con una cerveza u otro refresco en el pequeño ambigú allí existente. La comunicación de las gradas laterales se efectúa por una especie de tunel situado por la parte inferior bajo la grada frontal, a cuyo término se encuentran los servicios.
Durante la época estival, la política cinematográfica llevada por éste Cine es muy curiosa y barata. Cada día se cambia de película y el precio de general es de 2,50 pts. Las funciones son las normales cn los horarios de siempre, osea a las 15, 17, 19, 21 y 23 horas. La película proyectada , al siguiente dia es exibida en el cine de Verano Terraza Cervantes, para al siguiente en el Terramar de Hadú. Aunque hay que recordar que esto es anterior al Cinemascope. En comparación y como referencia, diremos que el trayecto del autobús Puente Almina- Plaza de Azcárate, vale 0,45 pts. Sencillamente 45 céntimos. Aún existen la perra gorda y la perra chica. O lo que es lo mismo, las monedas de 10 y 5 céntimos respectivamente.
En éste entrañable cine hemos sentido, visto y vivido películas tan taquilleras como " El último cuplé ", " La Violetera ", "20.000 leguas de viaje submarino", " El puente sobre el rio Kway " etc. Películas que han permanecido en pantalla día tras día y donde la aglomeración de personas ha formado colas que ha colapsado practicamente toda la Calle Padilla. Horas y horas de espera que han dado origen a noviazgos y a perdurables amistades y compañerismos. En éste Cine hemos pasado bellos y grandes momentos, llenos de amor y ternura. Hemos pasado un tiempo que ya no volverá, pero que permanece enraizado en lo más profundo de nuestros corazones,....¿ mejor ? ¿ peor ?......... sencillamente........diferente.
Así es nuestro Cine Cervantes, así es su gente, así es su ambiente........Por lo menos, así era hace ya mucho.....muchísimo tiempo..........
F I N

Ofelio