01 junio 2011

TEATRO CINE APOLO

RECUERDOS DE CEUTA ( Años 1.950-1.960 )

Situado en la calle Camoens, esquina con Gonzalez de la Vega, éste entrañable cine encierra el recuerdo de grandes espectáculos y aún mejores momentos vividos. Es la salvación ( junto con el vecino y cercano Cervantes) de las tardes domingueras y lluviosas de nuestra querida y vieja Ciudad. Aún se hace más notable, si esa tarde, nuestra Sociedad Deportiva Ceuta juega en la Península. ¿ Dónde ir ?..............Ésta pregunta nos la hacemos cientos de "caballas" en las tardes domingueras y desapacibles donde el pasear no es posible, debido a la lluvia o el fuerte viento de levante que azota las calles. Sólo nos queda el cine. Tenemos dos opciones, Apolo o Cervantes. El Cinema Africa no se construirá hasta años mas tarde. Es curioso, pero la respuesta al.......¿ dónde ir ?..... en estos años cincuenta no se responde con un tal o cual película, sino con Apolo o Cervantes. La película es lo de menos, pues en estos años aún no existe el "autorizado para mayores"; así que podemos ir a presenciar películas como Raza, Clarines de Honor, Currito de la Cruz, Fantomas, Marianela, el Derecho de nacer, etc. La primera película calificada para mayores, vendrá años mas tarde. Se titulaba " La Princesa Sherezade ".
Si la elección es el Teatro Cine Apolo, nuestros pasos nos llevan hacia el comienzo de la calle Camoens donde se tiene acceso a la platea o patio de butacas de dicho cine. Si por el contrario, " el presupuesto " no da para tal lujo, nos tendremos que conformar con balconcillo o general, también llamdo "gallinero", de precio más popular y cuyo acceso se encuentra en la adyacente calle Gonzalez de la Vega. El Teatro Cine Apolo, fué inagurado en la Feria de Agosto de 1.916 y sus propietarios eran Don Miguel Salas y Doña Luisa Gabarrón.
La entrada por platea se efectúa por un magnífico vestíbulo, cortado o separado en la esquina por un rojo biombo que sirve de separación de la taquilla donde se adquiere la localidad, situada a la izquierda de la puerta de la calle. Dicho biombo separa el espacio donde se adquieren las localidades, del dedicado a la espera de función y su acceso directo al patio de butacas. El anciano, cariñoso y uniformado señor Manzanares, el portero encargado de recogernos la papeleta de acceso para ser "cortada en dos ", nos saluda con su eterna sonrisa y bondadosa expresión.
El vestíbulo, donde también se encuentran los servicios, tiene sus paredes cubiertas de grandes paneles cuadrados forrados de terciopelo rojo donde múltiples fotogramas nos anuncian las películas próximas a ser exhibidas. Grandes y gruesas cortinas del mismo tejido y color nos separan del acceso directo al patio de butacas. Éste, amplio y bien decorado, con dos pasillos laterales y uno central entre las filas de los asientos, viene a rematar en su final en un foso donde se situa la orquesta cuando hay teatro o espectáculo similar. No debemos olvidar que el local es Cine-Teatro. El foso, en los dias que solo es cine, donde permanece inmutable un solitario piano, está resguardado por un grueso y hermoso cordón rojo a unos cincuenta centímetros de suelo que impide su acceso directo a él. Múltiples veces, presenciamos que despistados y deslumbrados espectadores, en la oscuridad del local y en busca de alguna butaca vacía donde aposentarse, mirando a derecha o izquierda y como única guía, la luz procedente de la pantalla, han caido en el foso entre el jolgorio de los espectadores. El piano ha parado el golpe, entre el delirio y risas de todos los presentes. Sólo es un susto, ya que la profundidad del foso respecto al ras del suelo del patio de butacas, no es muy elevada. Pero el " numerito " divierte.
El artístico y barroco escenario está presidido en su parte superior por un esbelto relieve del mitológico dios Apolo. La pantalla donde se proyectan las películas, está cubierta por una doble cortina. Un hermoso telón rojo, que cuando se abre lentamente, deja al descubierto otro mas sutil de color blanco donde se proyectas en diapositivas la propaganda entre función y función. Recordamos anuncios de establecimientos como Casa Ros, Optica Zurita o de relojes como los archiconocidos Dogma o Cauny. sin olvidar Norit el borreguito o Gran Vino Sansón. Entrañables anuncios que conforme transcurrían, para distraernos, íbamos contando.


(continuará )

01 mayo 2011

PASEO DE COLON ( continuación )

Recuerdos de Ceuta ( Años 1.950-1.960 )

En medio, situado como una isleta que separa el propio Paseo de Colón de la calle adyacente Deán Navarro Acuña, está situada la Estación de Autobuses cuyos vehículos realizan el servicio hacia el Protectorado Español: Alcazalquivir, Castillejos, Larache, Riffien, Rincón, Tanger, Tetuán, Xauen, etc. Los autocares son mas bien conocidos como "valencianas", ya que así se denomina la Empresa que practicamente monopoliza estos servicios. La Estación es un edificio de estilo modernista, realizado por el arquitecto José Blein, el mismo que realizó el proyecto y construcción de otro edificio similar, el de la Junta Obras del Puerto situado en el Muelle de España.
La estación de autobuses cuenta con dos plantas. En la inferior están situados la sala de espera, con grandes bancos de madera barnizados de oscuro, para hacer más cómoda la espera. También están situados los servicios, estanco, consigna y las oficinas con sus correspondientes ventanillas para la adquisición de los billetes del viaje que pretendamos realizar. Un sin fín de maletas y bultos esperan ser izados a la baca que llevan todos los vehículos y que tiene su acceso en la parte trasera del coche mediante una pequeña y estrecha escala fija. Si el autocar carece de ella, hay escaleras que acabadas en una especie de garfios se acoplan a la plataforma de carga e impiden que puedan resbalar. Los viajes suelen ser normales o rápidos. Estos últimos se realizan en autocares mas pequeños con un reducido número de pasajeros que facilitan los trámites de control de Castillejos y reducen al mínimo sus paradas a lo largo del recorrido.
En la planta superior de la Estación de Autobuses está situado el Conservatorio Oficial de Música. Todas las tardes, jóvenes de ambos sexos, suben y bajan por sus estrechas escaleras llevando partituras e instrumentos. Saludamos a Mari Nieves, hermana de nuestros comunes amigos Angel y Carlos, que estudia solfeo y que desea llegar a ser una virtuosa del violín.
Abandonamos la Estación de Autobuses dejando a la derecha el cuartelillo de representación de La Legión. Saludamos al Capitán Rojas y al marcial y rígido Comandante Edmundo Boig Dick, auténtico "coco" para el control de guardias y retenes de la Plaza cuando ejerce como Jefe de Día. Metros mas adelantes prosiguen los jardines donde está emplazado el Casino de Suboficiales Legionarios. En parte de éste lugar, se construirá muchos años más tarde el famoso Museo Legionario.
Casi sin darnos cuenta acabamos de llegar a la Glorieta del Teniente Reinoso. Es una pequeña placita de forma triangular, con bancos de mampostería y unos pequeños arbolitos como único adorno. Aunque la mayor particularidad de ésta placita, es que entre los cuadrados que separa banco de banco, están representados en espléndido mosaico los escudos de todas la Provincias Españolas. El lugar recuerda, aunque mucho más modestamente, la Plaza de España de Sevilla. Y como si quisiese hermanarse aún más el parecido con la Ciudad Hispalense, a continuación accedemos por un estrecho y largo pasadizo en el Pasaje Fernández. Éste Patio no tiene nada que envidiar a ningún otro de cualquier punto de Andalucía. Casitas blancas inmaculadas. Flores de todas las fragancias y colores. Todo limpio y cuidado con el mayor mimo posible. Pequeñas aceras que adornan más que protegen, ya que no existe circulación de ningún tipo de vehículo por todo el interior del Pasaje. Para rematar su elegancia, su fervor y su religiosidad más profunda, el Pasaje Fernández está presidido por un precioso y artístico Corazón de Jesús emplazado en una de sus fachadas, cubierto siempre de flores y protegido de la interperie con una hermosa cristalera, desde donde parece extender su bendición y protección, no sólo hacia los vecinos, sino hacia todo aquel que se le acerca en súplica y ruego. El Pasaje vienen a desembocar en su otra salida en el tramo final de la Calle Velarde. Giramos a la derecha, dejamos atrás el Matadero Municipal con su pronunciada rampa de acceso ya que su situación es muy inferior al nivel natural de toda la calle.
A la izquierda, dejando a nuestras espaldas la pronunciada pendiente del Recinto, nos encontramos con la puerta de Fuente Caballos, que es, junto a la de la Rivera y del Agujero, una de las escasas antiguas entradas por la que aún se puede acceder desde el mar a la población. Situada en la Playa conocida como " De la Peña ", pertenece al extenso paño de murallas que arranca en el Foso de la Almina y termina en el Recinto Sur. El acceso a la pequeña playa se efectúa por unas amplias gradas jalonadas en su descenso por entrañables y humildes casitas que adornan como flores éste espléndido lugar y que culmina en la mencionada playita. Es el final de tan maravilloso y abrupto paisaje que se une en eterno abrazo con el azul mar de la bahía. Entre los moradores de éste idílico lugar reside nuestro buen amigo Juán Carlos Gómez, que el transcurrir de los años le forjaron en paladín indiscutible y paradigma en la defensa de Ceuta y de su Españolidad. Para él, nuestra admiración, aprecio y respeto más sincero.
Volvemos sobre nuestros pasos. Subimos de nuevo la escalinata y abandonamos éste entrañable lugar para volver a desembocar en la Glorieta del Teniente Reinoso. Detenemos nuestro paso. Alzamos nuestra vista hacia el recorrido que hemos efectuado. Nuestros ojos, nuestra mente, nuestro corazón se han extasiado ante ésta postal eterna de Ceuta. Justo aquí, ponemos el punto final de nuestro andar por una de las zonas más emblemáticas de nuestra vieja e histórica Ciudad. La del Paseo de Colón.
Así es su ambiente, así es su gente, por lo menos así era hace ya algunos......bastantes años.........

Ofelio

01 abril 2011

PASEO DE COLÓN

RECUERDOS DE CEUTA ( Años 1.950- 1.960 (


Por dicho nombre es conocida, no sólo una calle o paseo de nuestra bella Ciudad, sino toda una amplia zona plena de vitalidad y dinamismo, centro cultural y de desarrollo de muchas y diversas actividades. Podemos decir que se extiende desde el comienzo de la Carretera Nueva, hasta el inicio de la pronunciada pendiente del Recinto. Su recorrido está lleno de lugares, sitios y personajes entrañables que llenan de historia y nostalgia, no sólo cualquier día, de cualquier mes o año, sino toda una vida. Bien la de cada uno de nosotros individualmente o bien la vida colectiva y enriquecedora de nuestra vieja e histórica Ciudad.
Una mañana cualquiera. El sol luce en todo su esplendor en el azul turquesa de nuestro cielo "caballa". Alzamos la vista y nos preparamos a efectuar nuestro recorrido a pié; llenando nuestras retinas de luz y color. Atrás y a la derecha dejamos el inicio de la calle Independencia, tambien conocida como Carretera Nueva. A la izquierda, la bajada hacia el Puente Almina acompañado de la fachada a todo lo largo del Mercado de Abastos. Comercios y bazares de todo tipo, cuyos escaparates nos invitan al deleite. La parada de taxis. A la izquierda, el comienzo de la calle Jáudenes o Calle Larga. A nuestras espaldas ha quedado la fachada del popular Restaurante Los Pellejos.
Cruzamos la calle y en vista panorámica, nuestros ojos abarcan el comienzo del Paseo de Colón. En éste punto aún no se llama así, se denomina Deán Navarro Acuña. A la derecha quedan unas edificaciones y pabellones militares que albergan los Juzgados Militares. Entre los personajes conocidos que podemos saludar, reconocemos al Comandante Carranza, del Cuerpo Jurídico Militar y padre del Teniente de Regulares Nº 3, Luis Carranza. Tambien reconocemos al Teniente Coronel de Artillería, don Rafael Peñuela del Castillo, insigne jurista. Toda ésta parte derecha, está habilitada por edificaciones militares en toda su extensión y recorrido. Hacia el final, está la Representación y el Casinillo de La Legión, concretamente del Tercio Duque de Alba.
Subiendo y a la izquierda, tenemos la puerta trasera del Mercado Central de Abastos. A un lado, pequeños comercios y algún que otro bazar. En el otro lateral, las oficinas de la Empresa de Autobuses Hadú-Almadraba S.L. donde los estudiantes del Instituto acudimos para adquirir unos talonarios de billetes de autobús y benericiarnos de un precio más reducido.
Un poco más arriba, pasamos ante un establecimiento dedicado a la venta de galletas. Aparcado ante la puerta hay un extraño vehículo, compuesto por una gran caja con ruedas y tapadera que sirve como transporte y que forma un extraño triciclo. Manolín Gómez del Pozo es su conductor y el encargado de repartir por toda Ceuta las deliciosas galletas.
A continuación, un enorme portalón de piedra y empedrado suelo nos conduce al interior de la Plaza Vieja. Es la antigua Plaza de Abastos. Sus diversos locales son destinados hoy día a almacenes y talleres diversos. Aquí está situado uno de los bares típicos de nuestra Ciudad; Casa Ortega, un local donde los clientes tienen que permanecer de pié y con la originalidad de emplear como servilletas, trozos bien cortados de papel de estraza, pero donde te sirven un tapeo en calidad y cantidad como no te lo ofrecen en parte alguna en todo Ceuta. Los domingos y festivos es obvio decir que es practicamente imposible acceder a tomar unos vinos y degustar unos buenos tacos de queso de cerdo ( jabalí).
En un rincón de ésta Plaza, están situadas las Oficinas de Renfe. Al final, unas escaleras nos llevarán a la Plaza de Galera o sencillamente Puente Almina.
Volvemos sobre nuestros pasos y salimos de la Plaza Vieja. Inmediatamente tropezamos con las primeras mesas y sillas de la terraza del Café Colón. Justo en éste lugar comienza el denominado Paseo de Colón, de aquí que ésta espléndida cafetería se denomine con tal nombre. Saboreando un exquisito café que nos ha servido el jovial Juanito Navarro, uno de los empleados del local, que oculta tras los gruesos vidrios de sus lentes, una mirada juvenil y alegre, llena de bondad y simpatía. Mientras cambiamos unas palabras con él, nuestros ojos no dejan de apreciar la intensa actividad de la gasolinera situada enfrente. Entre taxis y los autocares de la vecina estación de autobuses, el trajín es notable.
Proseguimos nuestro paseo unos metros más y llegamos a la entrada de uno de los patios de vecinos con más solera y personalidad. El Patio Hachuel. En su interior, un enjambre de viviendas adornadas con macetas de geraneos de todos los colores. En las paredes, cuelgan pequeñas jaulas donde verderones, gilgueros y canarios compiten y rivalizan en alegres trinos llenando de vida todo el lugar. Blanca ropa expuesta al sol configuran la plástica de tan entrañable lugar. ¡ Cuantas historias y acontecimientos se ocultan entre los estrechos pasadizos que serpentean entre sus humildes e inmaculadas viviendas! ¡ Cuantas historias plenas de amor y sacrificios ! Entre sus humildes moradores, saludamos al bueno y vivaracho Germán, que con el transcurrir de los años volvimos a encontrarnos en la Casa de Ceuta en Barcelona, siendo partícipe y cofundador de la misma.
A continuación está situado otro estamento militar de enorme prestigio. La Caja de Reclutas, antiguo Cuartel del Rey, que se prolonga hasta los límites de la Calle Padilla.



( continuará )

01 marzo 2011

PLAZA DE ÁFRICA

RECUERDOS DE CEUTA ( Años 1.950 - 1.960 )

Rico vergel y majestuoso oasis, con el aroma profundo de salitre del mar que por ambos lados penetra en suave brisa acariciadora y que hace de éste bello rincón, uno de los más bonitos de nuestra querida Ceuta. Plaza de África, corazón y pulmón de la ciudad. Lugar de descanso y reposo conde tanto el nativo como el foráneo, entre palmeras, abetos y flores se deja llevar en dulce melancolía y se deja envolver por la magia de colores y fragancias.
Así es éste bello lugar. Así es ésta inmensa e irrepetible Plaza de África. A un lado, queda la Iglesia de Nuestra Señora de África, Virgen Patrona y Alcaldesa Perpétua de la Ciudad. Lugar de culto y de esperanzas donde tantas lágrimas se han vertido con el transcurrir de los años. Antigua ermita desarrollada en sucesivas ampliaciones en un bello y querido santuario. Don Bernabé Perpén es el cura párroco, hombre de majestuosa y humana fisonomía y de peculiar caracter, que es ayudado en su labor por un par de inquietos y traviesos monaguillos, ambos hermanos y mellizos apellidados Espinosa.
Al lado de la iglesia están ubicadas las oficinas militares, formando un arco protector que viene a desembocar en la pequeña placita donde se erige el monumento al Laureado Teniente Coronel de Regulares Nº 3, Exmo Señor Don Santiago Gonzalez-Tablas.
Cruzando la calle, tenemos justo enfrente de la puerta principal de la iglesia, la Capitanía General Militar, en cuya fachada está representado el Escudo Nacional y donde soldados de guardia permanente dan fé del edificio castrense. Inmediatamente, se alzan las altas rejas y los frondosos árboles que rodean el Parque de Artillería. Otro acuartelamiento muy querido de la población. A continuación y siguiendo la antigua e histórica muralla, una enorme puerta de arco de piedra da acceso al modesto Barrio de la Ribera. Dicha muralla viene a terminar justo al lado de la Catedral.
La Catedral, llamada de la Asunción de Nuestra Señora, está en obras de plena renovación desde el año 1.949 y por falta de medios aún se encuentra su interior sin completar. La portada es de mármol negro y en su lado derecho está situado el monumento dedicado a los Caidos por Dios y por España de la pasada Guerra Civil. Para acceder al Templo, hay que subir unos escalones que tambien están sin finalizar. El interior está compuesto de tres hermosas naves. Mientras está en obras, el uso de las naves se utiliza para montar y servir de refugio a diferentes pasos procesionales de nuestra Semana Santa, que efectúan su salida por otra puerta de grandes proporciones y que carece de escalones, dando frente a la calle Jáudenes, tambien conocida como calle Larga. Justo por detrás de unas viviendas y comercios dedicados a la venta de efectos navales.
A continuación, en una marcada y apenas en atisbo de lo que será el inicio de la futura Gran Vía, se encuentra situado el Palacio Municipal. El Ayuntamiento es un bello edificio colonial construido en 1.926 y que tiene de particular dos hermosos salones de especiales características. El Salón del Trono, donde se guarda el Pendón Real de la Ciudad y el Salón de Sesiones, con un espectacular artesanado de madera tallada en su techo. La subida a ambos salones se efectua por medio de una hermosa y artística escaleras de zócalos de azulejos de Talavera, en cuyo fondo se halla una magnífica vidriera con el Escudo de Ceuta y unas Naos, recordando nuestra pasada historia o etapa lusitana. Como dato significativo, diremos que el Ayuntamiento fué inagurado el 6 de Octubre de 1.927 por el Rey Alfonso XIII con motivo de su visita a Ceuta para hacer entrega de la Primera Bandera a La Legión. En 1.936, desde el balcón principal del Palacio Municipal, el General Franco, saludó al pueblo de Ceuta antes de cruzar el Estrecho con el famoso Convoy de la Victoria.
El Palacio Municipal termina su fachada en una entrada que hace bajada y que cierra una hermosa y alta verja. Pared con pared está situado un establecimiento de bebidas de gran solera y muy querido y frecuentado por todos los caballas, particularmente debido a su proximidad, por los empleados municipales y algunas veces por el mismo alcalde y sus concejales. Se trata del Bar Sin Nombre. Frente a él, se encuentra la parte posterior de la Iglesia de África, concretamente el acceso a la Sacristía.
Estos son los principales edificios y lugares que rodean ésta bella Plaza Jardín. Altas palmeras y esbeltos abetos dan sombra y adornan su centro donde se erige el obelisco de piedra y bronce levantado a los Héroes de la Guerra de África 1.859-60, recordando la Batalla de los Castillejos. El Monumento es de piedra procedente de la cantera de San Amaro ( donde muchísimos años después se contruirá la refinería DUCAR ). Su altura es de 13 metros y medio, con bajorrelieves en bronce obra del escultor sevillano Antonio Susillo y debajo hay una cripta que no tiene acceso libre y donde reposan los restos de muchos héroes de dicha contienda. La puerta de acceso está tapiada con los escalones que justamente dan frente al Ayuntamiento.
Sentado en un banco de dura piedra y fijando nuestra vista en tan entrañable obelisco, nos dejamos envolver por el embrujo de ésta Plaza, donde los últimos rayos solares doran y acarician sus piedras.
Así es nuestra Plaza de África, así era hace ya muchos, muchísimos años...........

Ofelio

01 febrero 2011

EL SARCHAL

Recuerdos de Ceuta ( Años 1.950 - 1.960 )

Éste bello paraje se halla situado al S. E. de nuestra inolvidable Ciudad. Teniendo como punto de partida la zona sur del Monte Hacho, se extiende como una gran terraza, entre pinos, chumberas, pitas y flores, asomándose al mar que besa sus salientes. Bendito mar que baña nuestras costas y que al mismo tiempo que contribuye al sustento de tantas familias, colabora de manera importantísima en la belleza de toda ésta parte del litoral, formando una amalgama de colores muy dificil de describir. Así es el mar que baña a nuestra Ceuta. Su importancia y significado lo debemos tener siempre muy presente.
Partiendo de las humildes y sencillas casitas que jalonan el recortado y pronunciado perfil y que asoman escaqueadas como blancas palomas, dispuestas a percibir el aroma y la vista de tan bello lugar, damos comienzo a nuestro recorrido. Estas viviendas forman la entrañable Barriada de El Sarchal. La carretera que bordea la costa, la divide en dos. A un lado quedan junto a la orilla de la carretera un grupo numeroso de casitas que llegan hasta pasado el cruce de la bajada hacia el Cuartel de Infanteria Nº 54. Tambien en ésta parte queda la famosa calera, junto al inicio de los frondosos pinares y las numerosas chumberas cuyo fruto ( el higo chumbo ) se pregonará y se venderá por las calles y patios al grito de ¡ Al rico chumbo ! ¡ El chumbero !.
Al otro lado de la carretera, en empinado descenso, parte el ramal que nos lleva al resto de viviendas que forman la barriada. Éste polvoriento camino prosigue cuesta abajo hasta las puertas y muros de una triste y vieja edificación que el el Presidio Civil. Solitario edificio situado entre rocas cuyos muros tocan la orilla de la playa. El ruido constante del ir y venir de las olas, junto a sus tétricos muros y su lúgubre aspecto, despierta en nuestras mentes infantiles, las más fantásticas y rocambolescas historias. Nos viene el recuerdo el Castillo de If, de la novela y película El Conde de Montecristo. E incluso nos da cierto "repeluco" cuando pasamos ante ella, acompañados por nuestros mayores para dirigirnos por el acceso más cómodo y sencillo hacia la Playa del Sarchal.
Ésta playa, quizás sea la más popular y familiar de toda Ceuta. Entre los asiduos bañistas, no sólo coincidimos los vecinos de toda ésta amplia zona, sino de calles próximas como Canalejas, Molino, Sevilla, Maestranza o Alfau entre otras. Todos nos conocemos. Allí nos encontramos con Carmeli y Ani, las hijas del señor Ciriaco el montañés propietario de una tienda de comestibles y ultramarinos. A Maribel, hermosa joven que vive frente a la Bodega Pagán. A los hermanos Miguel y Andrés Martinez Gonzalez, cuyo padre, empleado de automovilismo nos proporciona el agua cuando ésta escasea. Antoñita, la hija de Andrés el lotero. A los hermanos Catarecha, Coqui, Mariano y Paquito. A Diego, el terremoto del Patio Don Juán. A Chito, Faiti, Tupae. En fín, a tantos y tantos amigos que es imposible nombrarlos a todos. La playa se extiende toda rocosa hasta los límites en su altura con la calle Molino. Justamente donde se encuentra el otro acceso mucho más accidentado y peligroso en su bajada hacia la playa. La rocha, que baja en pronunciada pendiente, justo detrás de la vivienda del señor Melendez, empleado municipal y padre de una numerosísima prole. La bajada termina sobre unas rocas donde cada verano se instala un pequeño chiringuito llamado Bar Kaka.
En todo su recorrido, pleno de grandes y redondos guijarros se extiende ésta playa, cuyas rocas todos conocemos por sus nombres propios: la Peña, la Primera, la Segunda, la Resbalosa, etc.
Por la parte superior y formando una larga y espléndida terraza, transcurre la carretera que nos lleva del Sarchal, pasando por las Escuelas Prácticas y parte Sur del Pasaje Recreo, Molino, Sevilla, Ramón y Cajal, Pasaje Estrella, hasta los límites casi de la Huerta Rufino. Pasamos por el famoso Bar el Ahorcado, donde se percibe el aroma profundo de las patas de pulpo asadas. Como anécdota hay que recordar que en cierta ocasión, debido a un temblor de tierra, se desprendió una parte considerable de ésta carretera, muy próximo a la calle Molino. El derrumbe de los cascotes y parte del muro, llegó hasta la misma orilla de la playa, siendo muy espectacular por el enorme desnivel existente entre la carretera y el nivel del mar.
Siempre me ha gustado éste entrañable lugar de nuestra bendita Ceuta. Ver el amanecer desde esta espléndida terraza es algo inenarrable. Se fortalece el espíritu contemplando la salida del sol en ésta playa mediterránea.
Miro al alba, la contemplo, me recreo en sus lujos. Medito mientras los rayos rojidorados de la aurora avanzan conquistando parcelas inmensas de mar. Ha amanecido. El sol ha puesto fin a su diaria mezcla de colores, y ya está sólo amarillo, dorando la playa. Llegan precoces los primeros bañistas que extienden sus toallas y plantan sus sombrillas. Ha llegado el momento de abandonar el lugar y volver sobre nuestros pasos. Atrás queda éste maravilloso lugar llamado El Sarchal. Asi es...... así era hace ya muchos, muchísimos años..........

Ofelio