01 enero 2012

CALLE REAL

RECUERDOS DE CEUTA ( Años 1.950 - 1.960 )


Esta calle es la arteria principal de nuestra Ciudad. No solo en su aspecto comercial o económico, también en su aspecto cultural y humano. Sin duda ella marca la idiosincracia de nuestro pueblo. Recorrer ésta vía de penetración directa al corazón de Ceuta, es recorrer de forma maravillosa la extraordinaria convivencia de cuatro culturas, tan dispares entre sí, tan antagónicas, que parece imposible la paz y la armonía existente entre ellas. A todo lo largo de ésta bulliciosa y concurrida calle se extienden un buen número de comercios, cuyos dueños, hindúes, musulmanes, israelitas y cristianos, marcan la pauta de convivencia, respeto mútuo, tolerancia y amistad que deben prevalecer en los hombres por encima de sus religiones o ideas políticas. En éste aspecto, Ceuta es pionera y ejemplo de hermanamiento y fraternización. La Calle Real recorrida en toda su vertiente da fé constante de éste hecho.
En estos años cincuenta, decir Calle Real, es mencionar la calle que partiendo del Puente Almina va en suave ascenso hasta su finalización en Maestranza. Poco importa el nombre propio u oficial de las diversas calles que componen su trazado, como José Antonio, Camoens o Falange Española. El decirle a un "caballa", Calle Real, inmediatamente le lleva su mente a un lugar concreto de nuestra nomenclatura urbana; si a eso añadimos tal o cual nombre de comercio, como Vicentino, Molina, Apolo, Glacial o Hispano Motor, no hace falta ningún otro detalle para ayudarle a localizar el lugar exacto al que queremos dirigirle.
Es un dia cualquiera, de cualquier mes, pero si es en plena primavera, es toda una delicia emprender el recorrido por toda ésta larga y sinuosa calle. Vamos a recorrerla a pié, a saborear de sus rincones, a gozar de escaparates de lo más varipintos y distintos comercios. Acompañenme a disfrutar de la Calle Real, símbolo del quehacer diario de nuestra vieja, querida e histórica Ciudad.
Emprendemos nuestro recorrido justo en su inicio. Entre el Edificio Trujillo, concretamente entre el Centro Hijos de Ceuta y el entrañable Campanero. El primero es un Centro que aglutina a lo más chic de nuestra sociedad caballa. En sus salones se celebran con bastante frecuencia certámenes tanto de fotografía como de pintura, amén de charlas y conferencias. El Campanero grande es uno de los cafés con más solera de nuestra Ciudad. Sus mesas y sillas situadas en su exterior, forman una terraza donde es una delicia saborear un café, mientras el olor de azahar de los naranjos que adornan ambas aceras de la calle, nos envuelve en sutil perfume. En éste sector es pintoresco ver los domingos y festivos los "limpiabotas" que por un módico precio te dejan el calzado limpio y brillante como una patena. Observamos como enorme facilidad, situan dos naipes de baraja, a ambos lados del pié a la altura del tobillo del cliente, para evitarle manchar el calcetín. ¡ Puro ingenio !
Metros mas arriba, otra cafetería-pastelería de enorme prestigio nos aguarda, con sus dulces merengues y milojas, el Vicentino. Justo a su lado, un centro donde la mujer caballa puede equiparse para mejorar si cabe, su espléndida belleza, Super Roma. A continuación La Campana, otra elegante cafetería en donde disfrutar de su terraza instalada en la acera y por ejemplo, contemplar desde ella los desfiles procesionales. Es un lujo al alcance de pocos afortunados, ya que es practicamente imposible conseguir mesa por la enorme demanda de público. Están ocupadas casi eternamente.
Casa Vicente Martinez es un espléndido comercio donde se puede adquirir un magnífico receptor de radio TELEFUNKEN con el que nuestras abuelas, madres o hermanas pueden seguir la novela radiofónica que cada tarde a las 2,30 h. transmite Radio Gibraltar, " Yo amo a un canalla", o bien por la noche seguir " Ustedes son formidables " con Alberto Oliveras e incluso los sábados " Cabalgata fin de semana " con Bobi Deglané. Sin olvidar ni mucho menos a la superpopular " Maria Rosa ", de Guillermo Gautier Casaseca.
Casa Benoliel, espléndido comercio de tejidos, cuyo propietario Don José Benoliel es un claro prohombre ceutí, que conjuga su labor empresarial con la de presidente de nuestro equipo representativo de futbol, la Sociedad Deportiva Ceuta. La farmacia Trujillo, diversos bazares y comercios varios cierran éste primer trazado de la Calle Real antes de llegar a la intercesión con las calles Padilla y Méndez Núñez.
En éste cruza hacia la izquierda, está situado el local de Telefónica. Frente, en un espléndido edificio que aún está en construcción se habilitará la nueva central telefónica, ya que el sistema automático se va imponiendo y la vieja sede ha quedado practicamente absoleta. Lástima que el nuevo edificio tape por completo la vista del Cine Cervantes.
Atravesamos el cruce, nos encontramos con el nuevo Edificio Molina. En una de sus plantas se alberga la sede de la Federación de Árbitros de Futbol de la Región Norteafricana. Metros mas arriba, la sede del Banco Central; el organismo de las Apuestas Mutuas Deportivas Benéficas (quinielas), el comercio de tejido de Chacón y otro pequeño comercio ponen el final a ésta manzana antes de llegar al sin dudar, el rincón mas fotografiado de toda la geografía ceutí, la entrañable Plaza del Teniente Ruiz. ¿ Quién no guarda en casa , o en la billetera, una vieja fotografía en blanco y negro efectuada en dicho lugar ? Los hermanos Bernal, primero con la vieja cámara sobre trípode de madera con su manga para meter la cabeza y poder enfocar su objetivo y colgado un pequeño cubo de agua para efectua el revelado. Ahora con la moderna cámara con flas colgada al cuello e invitando a todos los transeuntes a inmortalizar sus figuras a su paso por tan fotografiado lugar. Justo aquí, en ésta coqueta plaza, finalizan ambas hileras de naranjos que nos han acompañado desde el inicio de ésta Calle Real.

( continuará )

01 diciembre 2011

PASEO DE LAS PALMERAS ( continuación )

RECUERDOS DE CEUTA ( Años 1.950 - 1.960 )


A partir de éste lugar, se abre una pequeña plaza-jardín donde está erigido el Monumento al Laureado Teniente Coronel de Regulares de Ceuta Nº 3, Don Santiago González-Tablas y García Herreros. Éste héroe militar, de origen pamplonés, alcanzó de Comandante la Laureada de San Fernando el 13 de mayo de 1.919 justamente defendiendo Ceuta. Se casó en nuestra Ciudad y aquí nacieron sus dos hijas, Carmen y Victoria Eugenia, dos "caballas" de pro. Murió con el grado de Teniente Coronel en acción de guerra el 13 de Mayo de 1.922, alcanzando el otro galardón más importante de nuestro Ejército, la Medalla Militar. Está enterrado en nuestra Ciudad y siempre me ha extrañado que no se le haya dado el merecido reconocimiento a tan singular héroe, desconocido casi, para muchos ceutíes. La injusticia de los políticos que hoy día, mediante una absurda y revanchista Ley de Memoria Histórica, traen a cuento la vida de funestos personajes idealizados como gente de bien, cuando en realidad dejaron atrás unas vidas grises y sin fundamento. Sin embargo, grandes caballeros y auténticos héroes, se les mantiene casi en el anonimato. Éste es el caso de González-Tablas, cuyas espaldas parecen guardar una de las fachadas de la Iglesia de Nuestra Señora de África.
A los piés del Monumento se extiende una tribuna de piedra gris, labrada con el Escudo de nuestra Ciudad y desde donde se preside los muchos desfiles y paradas militares que se celebran en éste Paseo de las Palmeras. A continuación, pasando bajo el arco que forman unos edificios militares dedicados a oficinas del Estado Mayor, tenemos acceso directo a la puerta principal de la Iglesia de África y hacia el edificio donde se encuentra la Capitanía General.
Siguiendo la acera cruzamos la amplia calle que sirve de entrada a todo el tráfico hacia el interior de la Plaza de África para su posterior salida por la Calle Independencia. Una vez cruzada la calle, pasamos junto a la fachada lateral del edificio de Capitanía y a partir de éste punto, la acera va formando una suave curva hacia la derecha que rematando en un pequeño rincón ajardinado que no tiene acceso público, pasa ante el venerado Cristo y prosigue por el mismo Puente que salva el escollo del Foso, formando el istmo que hace de nuestra Ciudad una pequeña península, aunque aquí ya no recibe el nombre de Paseo de las Palmeras, sino el de Calle Edrisis.
Cruzamos la calle y nos situamos en un pequeño y coqueto jardín que se extiende frente al Cristo. Allí podemos sentarnos a reposar nuestros cansados cuerpos en unos bancos de madera a la sombra de frondosos árboles. Éste pequeño jardín de forma triangular entre el Puente y un pequeño estanco, es el punto final del Paseo de las Palmeras. Éste lugar se transforma en espléndida atalaya sobre el mar y con una extraordinaria panorámica sobre el Puerto y sobre el mismo Paseo. A sus piés se extiende una pequeña playa prácticamente virgen, ya que no tiene acceso directo alguno a ella. En éste lugar se construirá muchos años más tarde el Club Náutico.
Éste majestuoso Paseo sirve también cada mes de Agosto como puerta de entrada hacia el recinto ferial, ya que en él se instalan múltiples tenderetes de venta de turrones y otras delicias como anticipo para llegar a la Feria instalada en el relleno del Muelle Cañonero Dato. Dias antes, el 16 de Julio, festividad de la Virgen del Carmen, se ha instalado un gran foco reflector del Ejército para iluminar con su potente luz y envolverla con ella, la traiña donde se ha embarcado la Virgen para su posterior paseo por las aguas de nuestro Puerto.
Pero la gran peculiaridad de éste querido y entrañable Paseo de las Palmeras, es que sirve y ha servido durante generaciones, de punto de encuentro y de cita para los muchos caballas tanto varones como hembras, que en el comienzo de nuestro despertar a la vida, hemos descubierto el amor entre paseos y palmeras. Aquí se han fraguado amores que han cristalizado en matrimonios. Aquí hemos vivido eternas ilusiones y hemos sembrado auténticos gérmenes de amor, cariño y amistad.
Los domingos y festivos, cuando después de recorrer el Paseo una y mil veces, hemos acompañado hasta el mismo pié del autobús a "esa caballa salerosa" que nos ha ilusionado, que ha llenado de gozo nuestro corazón y que al verla partir en el vehículo de regreso a su respectivo domicilio, nos ha dejado una "espinita clavada" en lo más profundo de nuestro ser, pero que al mismo tiempo nos ha dejado abierta esa ventana llena de alegría, con la esperanza de volverla a ver el próximo domingo. ¡ Cuánta ilusión y felicidad en ese..." hasta el domingo que viene "!
¿ Verdad Manoli, que partes hacia la Glacial? ¿ Es así, Antoñita en tu Grupo Alfau? ¿ Lo recuerdas, Mari Carmen, en tu calle Juán Sebastián Elcano? ¿ Lo añoras, Mari Sol, desde la Cuesta del Hacho ?
Éste es nuestro Paseo de las Palmeras. Éste es su ambiente, estas son su gente. Así era tiempo atrás. Tiempo maravilloso que permanece enraizado en nuestro interior más profundo.


F I N

01 noviembre 2011

PASEO DE LAS PALMERAS

RECUERDOS DE CEUTA ( Años 1.950-1.960 )


Éste idílico y largo Paseo se extiende como una hermosa terraza sobre el mar, cuyas aguas vienen a besar suavemente, como si lo acariciasen amorosamente y buscasen al mismo tiempo la sombra bienhechora y acogedora de las múltiples y frondosas palmeras que lo cubren en todo su recorrido.
Éste hermoso Paseo de las Palmeras, como es popularmente conocido, aunque su nombre oficial sea Avenida del General Franco, es la arteria vital de nuestra Ciudad. Por él hay que transcurrir para dirigirnos a los Centros Oficiales, lugares de culto, campo exterior y a nuestro querido puerto. Es el punto inicial de la salida del fresco pescado que en la alborada ha sido desembarcado sobre el firme del Muelle de Pescadores y que dentro de breves horas, estará dispuesto para su venta en los diversos puntos de nuestra Ciudad. Éste Paseo es el pasillo de entrada que se extiende majestuoso ante la mirada del visitante foráneo invitándole a penetrar en ésta casa común que es nuestra Ceuta y cuyas palmeras parecen querer saludarle y darle la bienvenida. Es la primera y última vista de nuestra Ciudad para los muchos visitantes diarios que a primera hora de la mañana han desembarcado del transbordador y a última hora de la tarde, vuelven a él para emprender el regreso a la Península. Éste Paseo de las Palmeras, es como la tarjeta de presentación de nuestra vieja e histórica Ciudad.
Se extiende en línea recta desde su inicio en el Puente Almina hasta el otro famoso Puente, el del Cristo. En su comienzo, en la pequeña y suave curva donde se encuentra la parada del autobús Hadú-Almadraba y teniendo como referencia el pequeño kiosco allí existente, empieza en un leve y apenas pronunciado descenso, justo hasta el ramal de acceso al Muelle de Pescadores. Cruzamos la pequeña bocacalle con la precaución de no tener incidente alguno con los muchos y variados motocarros que entran y salen constantemente de dicho lugar, ya que aparte de la actividad del muelle pesquero, estos pequeños pero tan útiles vehículos de transporte tienen allí situada su inicio de parada. Junto a éste pequeño cruce, dependiendo de qué época del año nos encontremos, se haya un pequeño tenderete de venta de caramelos totalmente artesanos u otras diversas chucherias o bien la típica y nostálgica castañera, que en los dias de crudo invierno, nos ofrece con tierna sonrisa un hermoso cartucho de calientes y crujientes castañas asadas. Sin olvidar la venta de los exquisitos madroños, palmitos y las ricas azufaifas.
Desde este lugar prosigue el hermoso Paseo ya completamente llano y rectilíneo hasta practicamente su final, sin obstáculo alguno que impida toda su esplendidez y belleza, si exceptuamos unos servicios ubicados aproximadamente en la mitad de su recorrido y cuyo acceso subterráneo se efectúa por unas estrechas y pendientes escaleras protegidas por una artística y labrada barandilla de hierro de color negro. En lo alto un escueto Damas y Caballeros.
Conforme avanzamos en nuestro pasear, toda la acera es un largo balcón sobre el mar en donde infinidad de pequeñas y variopintas embarcaciones fondeadas en la dársena son mecidas por la suave marea.
En la acera de enfrente, mucho mas estrecha e irregular, se extienden un sin fín de comercios y establecimientos variados. Destacamos Casa Parrés, concesionario oficial de vehículos. La Clínica de Urgencias, que por fortuna no tiene mucha actividad, pero que desarrolla una labor importantísima. Diversos comercios dedicados a la venta al por mayor y detall. Ferretería. Oficinas y despachos de la Compañía Transmediterránea. El gran Hotel Atlante, el más lujoso y confortante de Ceuta. Justo en la esquina, comienza la calle O`donell que nos conduce al Bar Sin Nombre, al Ayuntamiento, Plaza de África, Iglesia de la Patrona, Catedral, etc.
Si volvemos de nuevo a la acera del Paseo, justamente frente al Hotel Atlante, nos encontramos con un entrañable vendedor de garrapiñadas que es toda una institución en Ceuta. Junto a su archiconocida caldera de cobre donde elabora sus más que famosas almendras, podemos detenernos y deleitarnos un momento para percibir el magnífico perfume que tan singular personaje envuelve a todo su alrededor.


( continuará )

01 octubre 2011

COLEGIO LOPE DE VEGA ( Continuación )

RECUERDOS DE CEUTA ( Años 1950-1960 )

En ésta primera planta también se encuentran las aulas donde ejercen su enseñanza don Francisco, don Mauricio y don José Pulido.
Don Mauricio es un profesor de estatura menuda pero de una increible capacidad de trabajo. Su aspecto serio no es óbice para la espléndida enseñanza que desarrolla. Hombre de fácil oratoria, tiene una enorme y extraordinaria facultad para explicar y hacer comprender una asignatura tan compleja y laboriosa como son las Matemáticas, transformándolas en entretenida y amena con una facilidad asombrosa. Embutido siempre en trajes de tonos grisáceos, éste nervioso e inquieto profesor deja entrever su enorme vitalidad en su constante y notorio frotar de manos.
Don José Pulido es sin duda alguna el más popular de todos los profesores. Su gran corpulencia, su rizado y ondulado cabello y su eterna sonrisa, se unen a una gran jovialidad y extraordinaria simpatía. Aparte de su trabajo como profesor, ejerce como Secretario del equipo de futbol representativo de nuestra Ciudad. De la Sociedad Deportiva Ceuta. Club que milita en la 3ª División y cuyo Presidente es Don José Benoliel, renombrado comerciante. Don José Pulido, obsequia a sus alumnos con entradas para presenciar los partidos en el Estadio Alfonso Murube con la única condición de asistir cada domingo a la Misa de 10 de la mañana en la cercana Iglesia de los Remedios. Después de la Consagración de la Santa Misa, en la puerta de la Sacristía, distribuye las localidades entre el jolgorio de los alumnos asistentes. El sábado anterior, en el aula del señor Pulido, nos hemos congregado todo el alumnado masculino del Centro para rezar el Santo Rosario. Apretujados y bajo la atenta mirada de los profesores, vamos respondiendo con el "ora pro nobis" a la letanía que dirige don Francisco.
También en el ancho y espléndido pasillo que ocupa toda ésta primera planta, cada mes de Mayo, el mes de las flores, se dedica tradicionalmente a venerar a la que invocamos como Rosa Mística, la Virgen María. Se levanta una Cruz cubierta de flores y cada tarde con nuestros cánticos y oraciones fomentamos la devoción a la Virgen. Aún me parece el resonar del eco del "Venid y vamos todos, con flores a Maria, que Madre nuestra es......."
Es en éste espléndido vestíbulo donde cada mañana tomamos la leche que en polvo nos ha sido suministrada y que disolvemos en un vaso de agua. También aquí recibimos las vacunas que son necesarias para un perfecto control sanitario. Vacuna como la de la viruela, que mediante una pequeña lanceta parecida a un plumín nos han puesto en el brazo y cuya huella quedará grabada en nuestra piel para siempre.
En la entrada del amplio vestíbulo, hay un grandioso mapa en relieve de nuestra Península Ibérica. Es horizontal y está hecho de escayola. Es fenomenal poder seguir y tocar con nuestras manos las montañas, rios y valles que forman la orografía de España y Portugal. Lástima que éste tipo de mapas tan prácticos y útiles para la enseñanza dejaran de construirse.
Volvemos de nuevo a las espléndidas escaleras y subimos a la planta superior. Su distribución es casi idéntica a la de la primera planta. Sólo cambian los ventanales que en su parte superior son de forma redondeada, mientras que los de la planta inferior son completamente rectangulares.
Al final del vestíbulo se encuentra el aula de don Jesús. La inmediata a ella es la que ocupa don Fernando Aguilera. Es éste, hombre de elevada estatura, delgado y con el cabello completamente liso y peinado hacia atrás. Es el otro profesor que se alterna en la enseñanza superior del Centro. Don Fernando ha sido subcampeón de Ajedrez del Protectorado y que ha tomado la decisión de enseñar a su alumnado tan ejemplar deporte como parte de la educación. Iniciativa muy aplaudida por todos, ya que tenemos la oportunidad de conocer el disfrute de éste juego, que yo diría que es más que un juego. Una ciencia.
La primera clase a la derecha es la que ocupa don Leopoldo Caballero. Es sin duda el profesor que prodiga más premios a su alumnado. Siempre está dispuesto a recompensar el esfuerzo, comportamiento y constancia de sus discípulos. Hombre serio y de voz grave, pero de una enorme capacidad humana. Es asiduo colaborador del Periódico Local El Faro de Ceuta, en el cual tiene una columna diaria. Su hermana, doña Maria Caballero, es también profesora del Centro y ejerce la Dirección del alumnado femenino.
La inmediata planta superior corresponde a la azotea del edificio. A ella accedemos algunas mañanas para practicar la gimnasia sueca. Libre de la curiosidad y miradas del exterior. Por ésta misma azotea se conecta de forma directa con las dependencias de las chicas.
Las alumnas del Centro acuden a clase con sus babis o batas de un blanco resplandeciente. Tienen su acceso a clase por la Conserjería y su patio de recreo es el amplio jardín inferior. Reconocemos a sus profesoras: dola Maria Caballero, la directora. Doña Paquita, doña Emilia, doña Maria, etc. En la planta inferior están situados los párvulos. Es la única aula donde los pequeños, niños y niñas están juntos.
En ésta planta baja y protegida por una gran reja o barandilla para evitar cualquier posible accidente, se extienden unas amplias escaleras que conducen a un túnel subterráneo que ha servido de refugio en la pasada contienda civil. Está en perfecto orden y limpieza. Se extiende por todo el subsuelo del edificio y del patio de entrada, cruza todo el subsuelo por su interior de la Plaza Azcárate y viene a desembocar a la Calle Alfau. Justo casi enfrente de la Emisora Radio Ceuta. Bajo las escaleras del inicio de la mencionada Plaza Azcárate. Allí, tapiada, se advierte en la pared la otra entrada o salida de éste refugio subterráneo.
Cuando llega el mes de julio, mes de inicio de las vacaciones, se acostumbra a llevar a los estudiantes a un día de excursión a la playa de Puente Negrito. El transporte se efectúa en camiones del Ejército. Todo es bullicio, ilusión y risas. Todos con sus bolsas, mochilas o talegas con la correspondiente merienda y las imprescindibles cantimploras con agua. Las madres y padres acuden a despedir a sus hijos en éste festivo día, mientras los más pequeños quedan tristes y abatidos. Ellos aún no pueden ir, son demasiado pequeños. Tendrán que aguardar unos años más, para poder disfrutar de ésta excursión que para los que la efectúan, parece un largo y espectacular viaje. ¡ Todo un día fuera y lejos de casa !
Aquí ponemos punto final a la visita al Colegio Lope de Vega. Recordamos a Mari Carmen Novellón, Afriquita Catarecha, Conchi Gómez, America Martín, Miguel López, Juan Murcia, Ramón de la Cruz, José Manuel Rincón, Diego López Carrasco y un larguísimo etcétera de alumnos y alumnas que han salido de estas aulas y se han incorporado a la Sociedad, formando parte de ella y llevando en lo más profundo de sus corazones, su enorme cariño a Ceuta, a sus maestros y al Centro donde han sido educados.
Así es el Grupo Escolar Lope de Vega. Así es su ambiente, así es su gente. Por lo menos así eran hace ya, muchos, muchísimos años...............

F I N

03 septiembre 2011

COLEGIO LOPE DE VEGA

RECUERDOS DE CEUTA ( Años 1.959 - 1.960 )
Siempre se ha dicho, que según los cimientos, así resulta o resultará la casa o edificio que se tiende a construir. Éste mismo dicho se ha aplicado por generaciones a las personas en lo referente a la preparación base para posteriores estudios u ocupación laboral. O lo que es lo mismo, una base sólida y congruente en la que apoyarnos para ser más útiles y eficaces en la sociedad en la que en un futuro más o menos próximo vamos a incorporarnos. Pero no sólo para nuestro saber cultural, sino también prepararnos sólidamente como indivíduos, como auténticos seres humanos.
En toda ésta faceta, el Colegio juega un papel primordial, yo diría que único. Después vendrá el Instituto, la Universidad,etc. Pero es el Colegio la base en la que se apoya todo éste conglomerado y el que forma cual fragua a las personas, a los individuos. Como es natural, el Colegio no es sólo el local donde vamos a recibir ésta educación o la fragua donde vamos a adquirir el temple necesario. El Colegio es mucho más. El Colegio es también el conjunto de esos extraordinarios hombres y mujeres, que como esforzados " herreros ", funden, forjan y labran el basto " hierro " que nosotros como alumnos presentamos. Esos hombres y mujeres son el profesorado. Los queridos y admirados maestros.
Como modesto homenaje a ellos y a la labor que desarrollan, vamos a girar visita a uno de los muchos y queridos colegios de nuestra vieja y querida Ceuta. Al Grupo Escolar Lope de Vega.
Éste Colegio, ubicado en un espléndido y hermoso edificio de arquitectura colonial está situado en la parte alta de nuestra Calle Real, justo enfrente de la Plaza Azcárate.
El edificio está pintado de color crema, rodeado de una gran verja de hierro de color verde. En su interior, espléndidos árboles y parterres con plantas y flores de todos los colores. Su estructura tiene forma de hache y está compuesto de tres magníficas y altas plantas repletas de numerosos ventanales.
Entrando por su puerta principal, en la cual en hierro forjado está representado el Escudo de nuestra Ciudad y el nombre del Grupo Escolar, atravesamos el espacioso jardín y nos acercamos al acceso directo al edificio. Consta de dos entradas formando rampas. En la de la izquierda, está situada la Conserjería y es el acceso a las aulas femeninas, pues hemos de significar que el Colegio es de enseñanza mixta. Ambas separadas completamente e incluso por su puerta de acceso. Una pequeña campana cuelga en el exterior justo al lado de una de las ventanas de la Conserjería, donde el Conserje desde hace muchos años, el señor Leiva, es el encargado, entre otros muchos menesteres, de anunciar la hora de inicio, término o recreo, mediante el tañer de dicha campana. El horario de clase es de 9 de la mañana a 12,30 del medio día y de 3 a 5 de la tarde. Excepto los sábados que sólo es por la mañana. Los festivos y domingos, por supuesto no hay clase y por suerte aún no ha llegado la moda de los "puentes", ni mucho menos las "vacaciones" de Navidad, Carnavales o Semana Santa. Simplemente se hace descanso en los dias verdaderamente festivos. Las vacaciones son desde últimos de julio a primeros de septiembre. El tiempo es aprovechado al máximo. ¡ Una dedicación por parte del profesorado superior a las 30 horas semanales ! ¡ Y hoy día no se quiere dar un palo al agua..... ! Ahora, al jubilarse el señor Leiva, la Conserjería la ejerce el señor Gonzalo Llorente Aguilera. Hombre der elevada estatura y de impresionante aspecto. Ex-militar y severo. A simple vista su figura amedrenta al más pintado, pero una vez conocido y tratado, es un hombre muy amable, culto y servicial, aunque si llegamos con cierto retraso al horario escolar, la primera y sonora bronca nos la proporciona él.
A la derecha, en toda la planta baja, están situados la cocina y el comedor de Auxilio Social. Aquí comen completamente gratis los alumnos y alumnas más necesitados. Incluso para festejar las primeras comuniones, el Colegio ofrece a todos un desayuno a base de chocolate y bollitos de leche, que es todo un lujo en estos difíciles años que vivimos.
La labor social que ofrece el profesorado es ejemplar, pues aparte de desempeñar su enseñanza, participan en las labores del comedor, reparten a todo el alumnado una diaria ración de leche en polvo para la cual todos tenemos que llevar a clase un vaso y una cucharilla. También distribuyen prendas de vestir e incluso calzado. Sin olvidar los premios que otorgan por buenos estudiantes o ejemplar conducta, mediante entrega de libretas, làpices y gomas de borrar.
Una vez subida la rampa de acceso al sector masculino, nos encontramos con dos salas. La de la izquierda, algo más pequeña, está dedicada a taller de mecánica. En ella, don Jesús, uno de los profesores, dedica cada tarde, después de su jornada lectiva, a la enseñanza y reparación de pequeños motores y hacer o fabricar pequeñas piezas de hierro. Los alumnos aprenden a cortar, limar y ajustar piezas de todas las formas y tamaños. Tarea que requiere grandísima precisión. Los trabajos una vez finalizados quedan expuesto en las paredes en expléndida exposición para el deleite y disfrute de todos, especialmente para sus autores. Don Jesús, el típico maestro, de aspecto bonachón, cabello ensortijado donde la nieve del ha plateado su egregia cabeza. Un pequeño y recortado bigote, termina por definir su enorme personalidad.
Pared con pared, en la sala contigua, algo más amplia, existe un taller de carpintería. Aquí aprendemos talla, ensamblajes y todo lo concerniente a la madera. Entre garlopas y formones, el bueno de don Francisco, con su eterna paciencia enseña los secretos de la madera. Don Francisco García Sanz no es sólo el profesor encargado de éste pequeño taller en las diarias tardes. Sus funciones son más complejas, ya que a su labor docente, se le añade la de Director del Centro. Hombre de profundas raices religiosas, aplica a su quehacer diario dos grandes virtudes : la paciencia y el ejemplo. Cada mañana se le ve subir con parsimoniosa andadura las escaleras de la adyacente Plaza Azcárate, ya que es vecino de la calle Alfau. Repartiendo saludos y sonrisas a todos cuantos se le cruzan en su diario recorrido, ya que son muchas las personas que de una forma u otra, le conocen por su hermosa labor docente desarrollada a lo largo de tantísimos años.
Dejamos la planta baja e iniciamos el ascenso al primer piso por medio de unas amplias y espaciosas escaleras. En ésta nueva planta, se encuentran los servicios, una gran sala con salida al patio de recreo situado en la parte trasera del edificio y con acceso también por la calle Canalejas. Por ésta entrada es por la que efectuamos el acceso y salida a clase el alumnado masculino. En éste patio aguardamos entre juegos y bullicio el inicio de la entrada a clase que se efectua en perfecto orden la formación por clases, para evitar atropellos y posibles golpes hacia los más pequeños. El espacioso patio tiene el suelo de tierra y hay situados en él dos tableros con aros para practicar el baloncesto. La verdad es que nadie juega al baloncesto. Aprovechamos las estructuras de madera como porterias para jugar al futbol. Una es de mayor anchura que la otra, pero eso no impide el diario partidillo de futbol, aunque con la justicia de simultanear en día sí y día no ambas porterias, para no gozar siempre de la ventaja de la "portería más estrecha". Por lo general el partido diario se efectùa entre las clases de don José contra la de don Fernando. El por qué, radica en que practicamente ambos profesores se alternan por temporadas en la enseñanza superior del Colegio. Como éste saber superior o más avanzado no tiene nada que ver con la edad de los alumnos, ambas clases son parejas en lo físico y por consiguiente la rivalidad es manifiesta. A ello se agrega que ambos profesores "alientan" ésta rivalidad y disfrutan cuando "sus" alumnos se alzan con la victoria. De ésta pléyade de estrellas de futbol es de justicia destacar a Luis (Chito ), el hijo del señor Ramón, el de la Bodega Monovar y a Paco Román, también conocido como Tupae, un verdadero torbellino.


( Continuará )