01 julio 2009

CALLE CANALEJAS ( 3ª Parte y última)

RECUERDOS DE CEUTA ( 1.950 - 1.960 )

Subiendo tres amplios y anchos escalones accedemos al Patio Diamante. Con el transcurrir de los años y la demolición de varias viviendas, ha ido surgiendo un amplio solar relativamente llano, que aprovechamos pequeños y mayores. Sobre la verde hierba surgida en el descampado, suelen las mujeres tender la ropa al sol. Las chicas lo aprovechan para jugar al corro o bien saltar a la comba. Las hay que hacen bailar el discóbolo e incluso practican el patinaje. No hace mucho tiempo atrás, en éste patio tenía su taller un tapicero que una noche de San Juan, hizo la mejor y más grande verbena con una enorme hoguera que los años no han sabido o podido mejorar. No faltó el muñeco de descomunales dimensiones que colgaba de un gran cable de acero que iba de un poste de madera del alumbrado electrico, hasta el balcón del primer piso del edificio situado en el interior del Patio. Fué todo un acontecimiento con participación de toda la calle. Era maravilloso contemplar al Juez Pardeza, junto a Jose Maria el carbonero, al abogado junto al industrial...........tomandose un vasito de sangría en perfecto hermanamiento . Incluso la simpática participación del sereno del barrio saltando la hoguera. ¡ Maravilloso vecindario !
Para los chicos, el descampado se ha transformado en nuestro campo de futbol. Aquí rivalizan futbolisticamente hablando, los Adolfo, Mariano, Claudio, Andrés, Miguelín y un largo etcétera. ¡ siempre y cuando la pelota no provocase un conflicto en el que se tenía que salir huyendo !..........
En el otro extremo del patio, justo antes de las escaleras que dan salida hacia la guardería de las monjitas del Hospital de la Cruz Roja y a la Huerta de Curro, está la casita de Leonardo, el pintor. Con él, su esposa Delfina y sus hijos Paquito, Manolín y Leonardo. ¡ Cuántas historias y recuerdos están latentes en éste Patio !
Recuerdos como los de la tahona de doña Emilia a pocos metros de la salida del Patio y ya de nuevo en el tercer empinado tramo de la calle Canalejas. Cada noche perfuma todos los rincones con el aroma inconfundible del pan recién hecho. Aún no existen la Ufapance ni la Espiga de Oro. El pan artesano, el bollo, la telera o la molleta, es el diario tesoro de nuestro sustento.
Llegando ya al final de la empinada cuesta, a la derecha, está el segundo gran patio, el Matres. Todos sus moradores forman una gran familia. Maribel es una de las chicas más vivaracha y bonita del Patio. El señor Leiva, conserje del colegio Lope de Vega, es el vecino de la bondad personificada. Otro vecino es Dúo, el portero del equipo de futbol de nuestra Ciudad. Las blancas casitas, adornadas con grandes macetas de coloridos geráneos y alguna que otra jaula portadora de alegres y cantores canarios o jilgueros, forman una armonía muy difícil de superar. Todo el Patio es un conjunto de luz, música y color.
A partir de aquí, nos aproximamos al final de la calle y justamente en su único tramo llano. En el número 25, vive Miguel Martinez, chófer del Parque de Automóviles del Ejército, hombre alegre que siempre tiene la sonrisa, la broma y el chiste a punto. Su buén humor, se une a su gran corpachón y a su tremenda humanidad. En los dias de más penuria de agua ( que son muchos) , aparece con su camión-cisterna por la calle para paliar la escasez de tan necesario elemento. Se convierte así en el "angel protector" de todos.
En el mismo portal tiene su vivienda el travieso Román. Un diablo de chiquillo capaz de las mil y una travesuras. Aunque su nombre es Francisco, todos lo conocemos como " Tupae". La palabra es consecuencia de su contestación cuando alguien le increpaba por alguna de sus travesuras.........él contestaba con su media lengua.........." me c.... en tu padre "......Paradojas de la vida, años mas tarde se convertirá en un excelente y servicial Policia Municipal de nuestra Ciudad.
En éste mismo número de la calle, reside también Ubaldo Andrés Garcia, miembro de las JONS y que se proclamó Campeón de España de esgrima en la categoría juvenil y creo recordar que en la especialidad de florete. Otro vecino es Teteñe, miembro de la banda de música de La Legión.
Avanzamos unos metros y a la izquierda dejamos el Colegio de Don Gabriel. El tercero situado en la misma calle. Un poco más y llegamos a la carpintería del señor Jimenez. Extraordinario carpintero y aún mejor persona. Sus hijos Guillermo, Adolfo, Mari, Carmela, son todos ellos unos chicos estupendos.
Así llegamos al final de la calle. Un poco antes, a la derecha, está situada la vieja fuente donde cada noche se agolpan cubos y garrafas en hilera interminable en espera del escaso y rico elemento, que suele hacer su aparición bien entrada la madrugada entre murmullos de satisfacción de los que llevan ya varias horas de paciente y resignada espera. Éste es lugar de reunión y conversación. En espera del agua se habla y se comenta todo. Los chistes forman parte del menú diario-nocturno. Entre el bullicio de su gente, ponemos punto final a la calle. Hemos llegado a una encrucijada que forman el final de la calle Canalejas y el inicio de las calles Molino, Sevilla, la Huerta y las empinadas escaleras que bajando, bordean el Hospital de la Cruz Roja. Desde la altura que nos proporciona ésta espléndida atalaya, tenemos acceso a una maravillosa pespectiva de nuestra querida Ceuta. Sobre el fondo azul del Estrecho se divisa la bocana del Puerto. El Muelle Alfau y sus negras montañas de carbón de piedra. A la derecha, el impresionante Monte Hacho con su barroca fortaleza. Todo ello, confundido con el azul luminoso del cielo, saturan la retina de nuestros ojos. Es una magnífica panorámica de nuestra muy querida y amada Ceuta.
Descendemos lentamente la calle, volvemos sobre nuestros pasos dejan atrás personas y rincones entrañables. Un extraño sentimiento nos recorre. Es algo muy especial que no tiene sencilla explicación. Hay que vivirlo.
Así es la calle Canalejas, así es su ambiente, así es su gente. Así era hace ya..........mucho, muchísimo tiempo..........

FIN

31 mayo 2009

CALLE CANALEJAS ( 2ª parte )

RECUERDOS DE CEUTA ( 1.950 - 1.960 )

Haciendo esquina justo con el comienzo de la calle Ramón y Cajal, está situado el comercio del señor Mauricio. Un montañés orondo y cordial. Su especialidad: comestibles y bebidas. En la fachada del comercio, de vez en cuando manda pintar unas botellas de anis y gaseosa en grandes proporciones, es la publicidad de la época. Anís Castellana y la inolvidable Casera. Antes de que se instalase Mauricio, el local era la Sastrería Viciana. Tambien vecino de la zona, aunque profesionalmente se haya trasladado a otro lugar de nuestra población.
Al lado, está la vivienda de doña Brígida y su hija Mari Carmen. Inmediatamente el portal donde reside el Juez Pardeza. Hombre venerable, de majestuosa barba. Siempre acompañado de su inseparable y temible bastón que acompaña a su genio muy fuerte, fortísimo. Los chavales tememos jugar en su fresco y reluciente portal por temor a sus consecuencias.
Empezando el segundo tramo pendiente de la calle, a la izquierda, vive el Capitán de Caballería Don Liteo Campos. Muchas son las veces que viene a su casa acompañado con soldados montados en briosos caballos. Es todo un espectáculo. Los animales, limpios, esbeltos, bellos. Don Liteo nos sube a los más pequeños a lomos de tan espléndidos animales. Es una auténtica gozada para todos los pequeños el poder montar en tan magníficos caballos. La esposa de don Liteo, doña Maria Caballero, es la directora del Colegio Lope de Vega, donde también es profesor su hermano don Leopoldo Caballero, escritor y asiduo colaborador del periódico local El Faro de Ceuta.
Poco más arriba, otro montañés, don Ciriaco, tiene establecido su comercio de comestibles. Sus hijas, Anita y Carmeli le ayudan en tal menester. Hombre bonachón al que su bata blanca y sus permanentes gafas le dan un aire de extremada dulzura.
Frente, en el número 15 de la calle, viven otros tiernos personajes del barrio. El señor Andrés, el lotero, siempre acompañado de su impecable mascota o sombrero. su esposa Dolores y su hija Antoñita. En el piso superior, Manolo, el carnicero junto a su esposa Maruja. Cada año, cuando se aproximan los dias de Navidad, compran grandes panderetas y zambombas y nos reune a un buén número de niños y niñas de los alrededores y entre villancicos y polvorones, nos hacen disfrutar de unos dias maravillosos. Siempre he pensado que tal actitud era para compensarles en tan entrañables dias, el no tener hijos propios. Así que en esos especiales dias, somos muchos "sus hijos". Nos sentimos sus hijos.
En el mismo portal, en los bajos, vive Martín, el Cartero. Persona muy popular y querida. Particularmente querida. En cierta ocasión, salió en una entrevista publicada en el periódico La Voz de Ceuta. Su fotografía junto a un gran titular en su primera página....." Un millón, quinientas mil cartas lleva repartidas Martín, el cartero del distrito sexto"....
Al lado, en el número 17, vive Manuel Catarecha, junto a su esposa Petra. Son dos vascos que llegaron a Ceuta en la noche de los tiempos. Son ya dos "caballas" auténticos. Con ellos, sus hijos, Afriquita y sus dos hermanos Mariano y Paquito. Hoy día, comerciantes y propietarios de un espléndido bazar llamado Hitachi y de una renombrada joyería llamada Catarecha.
En el mismo recodo que forma la curva de la calle, está la herrería. Hace pocos años se ha dejado de herrar caballerías, ahora solo se efectuan trabajos de fabricación de escarpas, picos, punzones y alguna que otra herramienta. El crepitar de la fragua, junto con el golpear sobre el yunque, forman un son muy característico y diferencial sobre el resto de la propia calle. El señor Romero es el maestro artesano. Justo al lado, en un pequeño y destartalado solar, solían atar a los animales que traían a herrar, ahora, las única caballerías que se atan, son los pequeños borriquillos cargados de leña y carbón que unos pintorescos moros traen cargados a la exageración a la carbonería de José María. Junto a éste, su madre, doña Josefa, una anciana señora de una paciencia infinita. La romana, es el instrumento de pesaje a usar en tan tremendo trajín de oferta y demanda, de precio y regateo.


(continuará)

01 mayo 2009

Calle CANALEJAS

RECUERDOS DE CEUTA ( 1.950 - 1.960 )

Es una de las calles más emblemáticas de nuestra querida Ciudad. Haciendo puente entre otras calles y la arteria principal como es la calle Real, permite el acceso rápido bien hacia el centro comercial, bien hacia la zona del Recinto Sur. Las calles Sevilla, Molinos, Ramón y Cajal o bien el Patio Diamante, son sin duda, lugares que para acceder a ellos, es necesario transitar por parte de ésta empinada, zigzagueante y pendiente calle. Otra gran peculiaridad de ella, es la variedad y estrato social de sus moradores. Los hay de toda clase y condición: militares, jueces, funcionarios, panaderos, comerciantes, deportistas, maestros, etc. Se puede decir que están representados todos los estamentos sociales, absolutamente todos. Pues bien, lo más grande y maravilloso, es la extraordinaria convivencia que existe. Todos se conocen, todos se respetan, todos se quieren. Es calle de colegios, de músicos y de poetas. Calle de cultura que conforma junto a otras muchas, la nomenclatura de nuestra amada y querida Ceuta.
Debe su nombre a Don José Canalejas Mendez, político, abogado y filósofo español que llegó a ejercer como Presidente del Consejo de Ministros con Su Majestad el Rey Alfonso XIII. Fué asesinado el 12 de noviembre de 1.912.
La calle comienza justo en la Plaza de Azcárate o del General Mola como ha sido rebautizada. Al iniciar su ascenso, dejando atrás y a la izquierda los últimos escaparates del Hogar Moderno, nos encontramos con la Bodega Monóvar. Ramón, su dueño, es un hombre jovial, alegre. Siempre dispuesto a la broma, a la sonrisa. Su aspecto corpulento no le priva ni un ápice de su gran humanidad ni de su gran corazón. Le ayudan en su labor su esposa Maria, que en la cocina prepara todos los domingos los mejores callos que se pueden degustar y que vienen a buscar desde todos los rincones de Ceuta. Su hijo mayor Pepe y un orondo y simpatiquísimo empleado que es considerado más como hijo que como empleado y que se llama Paco. Es un tremendo forofo del futbol y en particular del Real Madrid. Una gran fotografía suya junto al gran Amancio Amaro, efectuada en una reciente edición del Trofeo Ramón de Carranza, da fé de su madridismo más profundo. Entre los cuatro se desviven por atender a la variopinta clientela repartida entre típicos toneles de vino que hacen de mesa y sus altos bancos individuales de madera. La "parroquia" forma tertulias donde se debate lo divino y lo humano. Es una gozada disfrutar de ellas. Los conocimientos unidos a la experiencia de los años, hace que sea pura filosofía todo lo que allí se debata. Serafín, el impresor, es uno de los tertulianos. Curro, el zapatero, es otro. Personajes tiernos, entrañables,cariñosos.............personajes del ayer, del mañana, de siempre....
Calle arriba, tiene su academia Don Juán, venerable maestro. A la derecha, pasada la verde cancela de hierro del Colegio Lope de Vega, hay otra bodega. La de Pagán, de apertura más reciente y por lo tanto no tiene la solera que tiene la anterior. Es en ésta donde se depositan los boletos de quinielas de la jornada futbolística. El boleto cuesta 3 pesetas y se deposita la mitad del boleto en un buzón destinado exclusivamente para tal efecto. Las raciones de caracoles son famosas en toda la ciudad y los domingos es un desfile constante de personas en busca de tan exquisito manjar.
Frente, reside mi buena amiga Maribel, a la que volví a ver muchos años más tarde en la Casa de Ceuta en Barcelona. Dejando atrás la frutería de la señora Inés y la carpintería del señor Paco, desembocamos en una plazuela que nos permite descansar de la empinada cuesta dfe éste primer tramo de la calle. Aquí se unen en un todo, la fachada y entrada del cine de verano Terraza Cervantes. Antes de transformarse en un cine, era una hermosa y espléndida huerta. En su mitad había un pozo de abundante y fresca agua. Bajando por una pequeña pendiente que hace pared con la verja del juzgado, toda cubierta de esplendidas rosas, se accede a la vivienda del dueño que tambien nos vende carbón y cisco para el brasero. Ahora es una espléndida terraza de cine donde cada verano podemos contemplar grandes películas y gozar de la fragancia y el aroma de jazmines y rosas en las calurosas noches. El día de su inaguración, en Junio de 1.951, se proyectó la película Currito de la Cruz, de la Casa Cifesa. Fué todo un acontecimiento. Pepe, el encargado de la conservación y cuidado del cine, vive junto a su familia en una casita situada en el interior de la terraza. Es muy querido y respetado en todo el barrio. Gracias a su amistad, muchas noches hemos disfrutado completamente gratis de la sesión cinematográfica.
Al lado del cine, rodeado de una gran cancela, con grandes y frondosas palmeras en su interior, se alza un hermoso edificio de estilo colonial de dos plantas. Es el juzgado. Por su aspecto y majestuosidad siempre ha impresionado a la grey infantil. Cuando hay juicios y traen a alguien detenido, los pequeños nos pegamos a los barrotes de la verja y nuestras calenturientas y fantasiosas mentes dan suelta a las más disparatadas y absurdas conclusiones. La autoridad, en éste caso la justicia, nos impresiona. Es un mundo aparte que por nuestra edad no llegamos a comprender.
Lo que no es un mundo aparte y sobresale por su amabilidad y nobleza de espíritu, son los moradores de las dos viviendas situadas dentro del Palacio de Justicia. En una de ellas vive Antoñita con su familia. Padres y hermanas. Su padre es secretario del juzgado. Antoñita es discapacitada mental, popular en todo el barrio y que siempre está riendo y de bromas con todos en general. Es un encanto de criatura.
En la otra casita, vive Manuel de la Cruz, conserje del Ayuntamiento, junto a su esposa Angeles y sus hijos Manolo, Ramón y Jesús. Éste último, muchos años mas tarde se dedicaría a la canción gracias a su maravillosa voz. Morenito de Ceuta, fué su nombre artístico.....¡ Cuántos y hermosos recuerdos nos trae ésta maravillosa familia !......


( continuará)

01 abril 2009

SEMANA SANTA

Recuerdos de Ceuta (1.950 - 1.960 )

( continuación )

En el Miércoles Santo también procesiona el Cristo de la Encrucijada y la Santísima Virgen de las Lágrimas. Es la cofradía que efectúa el mayor recorrido, pues sale de la Iglesia de San José en Hadú y después de recorrer su Barriada, baja al casco urbano de la Ciudad y regresa a su punto de partida. La vestimenta de los soldados de uniforme color garbanzo, la verde faja y la gorra en su parte superior roja, indica claramente que va escoltando y rindiendo honores el Grupo de Fuerzas Indígenas de Regulares Nº 3. Emotivo es contemplar su paso por los jardines de las Puertas del Campo y muy particularmente en el Paseo de las Palmeras, cuando pasan ante la estátua del Laureado Gonzalez-Tablas, que parece estar aguardando para pasar revista a su Virgen morena y a sus Fieles Regulares.
En la madrugada de éste miercoles al jueves, efectua su salida la Procesión del Silencio. Su asistencia es casi exclusiva de hombres. Caballas que marchan en silencio sólo roto por el tañer de un único tambor.
Amanece el Jueves Santo. Uno de los jueves, que según la tradición, reluce más que el sol. Es un día laborable hasta las dos de la tarde. A partir de esa hora, sólo se oye música sacra. El tráfico de vehículos es prohibido por todo el centro de Ceuta. Los autobuses encargados de enlazar con las barriadas, han trasladado su origen y final a las Puertas del Campo, concretamente pasado el Puente del Cristo. Es el día escogido para visitar los Sagrarios. Gentiles mujeres lucen su silueta vestidas de negros trajes y cubiertas de mantillas y altas peinetas. El Misal junto con el rosario es todo el embalaje que estar fervorosas " caballas " necesitan para recorrer los bellos y engalanados Sagrarios. Por la noche, cada una de ellas, participan en alguna de las muchas cofradías que desfilan en éste Jueves Santo. Grupos de jóvenes postulan por las calles colgándote mediante un pequeño lazo de hilo en algún botón de la vestimenta, una pequeña cartulina con la efigie de un nazareno o penitente.
Es el día también de escuchar el Sermón de las Siete Palabras. Uno de los más emotivos es el que se lleva a cabo en la Iglesia de los Remedios. El cura párroco Francisco Muñoz Arenillas, vuelca todo su léxico como un torrente lleno de luz, amor y comprensión. Su voz llega al fondo de todos los corazones.
Al medio día el almuerzo con el típico postre de arroz con leche o bien las exquisitas torrijas para reponer fuerzas y poder presenciar la ajetreada tarde-noche de éste Jueves Santo, en el cual procesionan la mayoría de las Cofradías.
La Plaza de los Reyes es uno de los lugares estratégicos para presenciar los diversos pasos, ya que aquí confluyen absolutamente todos y cada uno de ellos. Desde primera hora de la tarde, grandes y pequeños compiten por ocupar los mejores sitios que les sirva de espléndida atalaya para no perderse detalle alguno de las diversas cofradías. Bocadillos, junto con los dulces pirulines, las manzanas encarameladas o los sabrosos burgaillos hacen mas corta y entretenida la espera. El barquillo o el refrescante helado son otros complementos. Todo es un fluir constante de personal. Un rio de cabezas que se pierden en la lejanía y que las miradas anhelantes quieren romper en la búsqueda de la Cruz Guía que indique el inicio de las procesiones por su carrera oficial.
Podemos presenciar el Cristo de Medinacelis, el Señor de Ceuta, el de la larga cabellera, que patrocina el Cuerpo de Automovilismo, de cuya capilla ha salido y que el lunes pasado salió por primera vez desde su traslado de la Iglesia de San Ildefonso en el Barrio del Príncipe. Los penitentes, de morada túnica, llevan cirios con luz eléctrica. Luz que proviene del mismo paso y cuyo cable conductor va acompañado de un cordel para guardar la misma distancia entre los cofrades. El paso de Jesús orando en el Huerto. El de Longinos, el soldado romano montado en blanco corcel y clavando la lanza en el costado de Jesús. El de Cristo atado en la columna, que patrocina el Arma de Caballería. Los dos pasos de los Remedios, el Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Maria Santísima del Mayor Dolor, que son portados y escoltados por el Regimiento de Infantería Nº 54. El Cristo de la Humildad y Nuestra Señora de las Penas, de la Iglesia de San Francisco, con la peculiaridad que el manto de la Virgen está realizado completamente por claveles de distintos colores y que a su paso dejan un aroma inconfundible. A ésta Cofradía, da escolta y rinde honores el Arma de Aviación.
Años mas tarde, la Iglesia del Valle se incorporará a los desfiles procesionales al formarse una nueva cofradía fundada por los empleados de banca de nuestra Ciudad.
Los vítores y aplausos se unen a las diferentes bandas de música y tambores y trompetas que acompañan a cada paso. De vez en cuando surge el cantar de una saeta que como un puñal de acero corta la mágica noche. En mi mente ha quedado grabada una simple y sencilla saeta cantada a la Virgen de los Remedios y que como un piropo a la Virgen Caballa dice así:
" Estrella de la mañana,
Estrella Matutina,
como se abre Tu Cáliz
por la gracia soberana
de Tu Carita Divina"

En el Viernes Santo solo se efectúa un desfile procesional. Es el Santo Entierro y Maria Santísima de la Soledad. El Cristo Yacente, protegido y resguardado como la joya más preciada, en una hermosa urna de cristal. Le escoltan miembros de la Guardia Civil y de la Compañía de Mar de Ceuta. Es la Decana de las Cofradias de nuestra Ciudad. El Hermano Mayor de Honor es Su Excelencia el Jefe del Estado, Don Francisco Franco Bahamonde. Por lo que se le rinden honores de Capitán General. En su comitiva, asiste el Obispo de la Diócesis Cádiz-Ceuta, Monseñor Añoveros Ataún, desplazado expresamente para tal acontecimiento. Tras el Paso del Cristo Yacente, marcha en representación del Jefe del Estado, el Teniente General Jefe del Ejército del Norte de Africa, el Exmo. Sr. Don Alfredo Galera Paniagua, más tarde lo hará su sucesor Don Ramón Gotarredona Prats. El entierro del Cristo sale en procesión acompañado por la figura solemne de la Virgen de la Soledad, en cuyas mejillas se desgranan como perlas, lágrimas de un corazón sublimado en el más grande de los amores. Y la Procesión del Viernes Santo camina silenciosa entre cánticos litúrgicos y encendidas emociones en que lloran en silencio las mujeres, y los hombres de pecho noble, doblan a su paso la rodilla en rendido homenaje de amor y devoción. ¡ Es el Alma de Ceuta que se postra ante Jesús yacente en su urna de cristal !
Pero llega el Sábado y el dolor se convierte en gloria y resuena, por cielo y tierra el Aleluya de Pascua, volteo de campanas, volar de palomas, arrastrar de cacerolas y latas de los niños ( otra peculiaridad caballa ), en la mañana esplendorosa en que Dios hecho hombre ha resucitado con toda la majestad de su poder omnipotente.
El Domingo, una sóla procesión de un Jesús Resucitado y Glorioso partiendo de la Iglesia de África, atraviesa todo el centro de Ceuta y viene a finalizar en nuestra entrañable Maestranza, justamente en el Hospital de la Cruz Roja, poniendo así, punto final a nuestra Semana de Pasión.
Así es nuestra Semana Santa, así era hace unos años, tal vez muchísimos años.............

01 marzo 2009

SEMANA SANTA

RECUERDOS DE CEUTA (1.950 - 1.960)

Semana de Pasión, de amor fraterno, de fervor religioso, de profundo silencio y de música sacra.
Día a día, diecinueves centurias han pasado desde que Jesús de Galilea se extinguió en la tarde sublime del Gólgota, tarde de nubes rojas en que la muerte de Dios hecho Hombre, quedó grabada para siempre en el alma de todas las generaciones. Su recuerdo perdura a través de los siglos; nuestro amor, cristalizado al pié de la Cruz, es llama inextinguible que brilla en todas las partes del mundo, y si limitamos nuestro horizonte al alma de Ceuta, veremos que en Ella el amor a Jesús Crucificado es imponderable.
Nuestra Semana Santa es muy peculiar. Tal vez no sea tan importante y famosa como la de otras ciudades. Pero en cuanto a sentimiento, devoción y religiosidad, no tiene que envidiar a ninguna otra. La Semana Santa de Ceuta, con sus noches mágicas y serenas, es pura poesía. Por las ventanas entreabiertas se mete la noche de Ceuta, tibia ya de jazmines, envolviendo en su perfume a todos.
La noche se puebla de bellísimos Cristos y de maravillosas Vírgenes, desfilando entre cirios y claveles por las calles de nuestra Ciudad. Con lejano fondo musical de trompetas, de tambores, de bandas de música, de aceradas saetas. La noche de Ceuta te besa en estos particulares años cincuenta, con invisibles labios de azahares y jazmines. Desde la Plaza de los Reyes hasta el Puente Almina, todo lo que es la carrera oficial, se halla cubierta de filas de sillas en su totalidad. Sillas en las que por un módico precio de abono, te permite contemplar cómodamente los desfiles procesionales. La zona del Revellín, con sus naranjos cubiertos de azahares, es el sitio de mayor aglomeración. Allí parece que tendemos a reunirnos todos los "caballas" para presenciar los diversos pasos que son más conocidos por el nombre de la iglesia de la cual proceden, que no por el nombre propio de la cofradía a la que pertenecen. Es uno de los rasgos caracteristicos de nuestra Semana Santa. Otra peculiaridad es que cada Arma o Cuerpo de nuestra castrense ciudad, es entidad patrocinadora de cada desfile procesional y por lo tanto, tambien por ella se le asocia y conoce.
Las salidas procesionales no son tan folclóricas como lo serán años mas tarde, ( el levantarse la túnica del capirote para ser reconocido y saludar a los amigos, el irte comiendo un bocadillo, o sencillamente mascando chiclet). En estos años, asistir como nazareno o penitente, es un acto voluntario que evidencia un testimonio público de fé y eso es demasiado serio como para tomárselo a chanza.
Nuestra Semana Santa es de una gran belleza, plasticidad y emoción. Es un conglomerado donde se mezclan y compaginan de forma casi mágica colores, olores y sabores. El color de las flores, de las túnicas, de la vistosidad de los pasos, de las luces de los cirios, etc....... El olor del incienso, de la cera de los cirios, de las flores, del perfume de nuestras mujeres, del salitre de nuestro mar, etc............. El sabor lo pone el arroz con leche, las torrijas, los burgaillos, los pirulines,etc... sabores tan asociados y exclusivos por estas fechas.
Amanece el Domingo de Ramos. La mañana aparece espléndida, el cielo de un azul intenso y el astro rey luciendo todo su esplendor para dar mayor realce a ésta única procesión diurna. Procesión con la que se inicia la Semana Santa. La entrada de Jesús en Jerusalén. La familiar Pollinica. Palmas y ramas de olivo en manos de grandes y pequeños. Todos a contemplar a Jesús a lomos del pequeño asno. Todos estrenando siempre algo, zapatos, calcetines, pañuelos, etc... para cumplir con el dicho " Domingo de Ramos, el que no estrene nada, se le caen las manos"....
El Lunes Santo, es un día normal y corriente en el centro urbano. No hay desfile procesional alguno, exceptuando el que se realiza en la Barriada del Principe, concretamente desde la Parroquia de San Ildefonso y que pasando por Hadú, traslada el Medinaceli hasta Automovilísmo en las Puertas del Campo. El famoso Cristo de Medinaceli cuya presencia hace que se trasladen numerosisimo personal a las barriadas mencionadas para presenciar y participar en el recorrido procesional. Éste Cristo es sin dudar el que más pasión levanta. El Señor de Ceuta, como también es conocido.
El Martes, es en realidad cuando se inician los desfiles procesionales. Lo efectúa el Cristo de la Vera Cruz y Nuestra Señora del Desamparo. Es la procesión del Ayuntamiento o la de los empleados municipales, como popularmente se le conoce. Es uno de los Cristos más bien representados, se le marcan y notan las venas y músculos del cuerpo, parece casi real. Como si tuviese vida propia. El alcalde de la ciudad encabeza toda la Corporación. Las primeras mujeres con esbeltas y negras mantillas dan señorío y empaque a semejante acontecimiento.
El Miércoles, el Encuentro. Éste nombre, basta y sobra para asociar a la Laureada Legión con Jesús del Gran Poder y la Virgen de la Esperanza. Ambos pasos, aunque saliendo del lugar común como es la Iglesia de Nuestra Señora de África, efectúan sus recorridos iniciales por lugares diferentes. El Gran Poder lo hace por la calle Independencia y la Virgen de la Esperanza transcurre por el Paseo de las Palmeras. Como si quisiese saludar al héroe Santiago Gonzalez-Tablas cuya estátua parece rendir saludo a la Virgen morena. El Encuentro entre la Madre y el Hijo se efectúa en el inicio del Puente Almina bajo los sones del Novio de la Muerte, el famoso himno legionario interpretado por la Banda de Música del Tercio Duque de Alba. Presenciar éste acontecimiento es estremecedor. Pechos acongojados, pieles erizadas, ojos brillantes de lágrimas que irrumpen incontenibles por las mejillas curtidas de hombres y mujeres caballas. Saetas que surten aceradas al aire en tan emotivo y electrizante momento. Un espectáculo propio de nuestra bendita Ceuta e inexistente en el resto de nuestra amada España.



( continuará )