01 diciembre 2011

PASEO DE LAS PALMERAS ( continuación )

RECUERDOS DE CEUTA ( Años 1.950 - 1.960 )


A partir de éste lugar, se abre una pequeña plaza-jardín donde está erigido el Monumento al Laureado Teniente Coronel de Regulares de Ceuta Nº 3, Don Santiago González-Tablas y García Herreros. Éste héroe militar, de origen pamplonés, alcanzó de Comandante la Laureada de San Fernando el 13 de mayo de 1.919 justamente defendiendo Ceuta. Se casó en nuestra Ciudad y aquí nacieron sus dos hijas, Carmen y Victoria Eugenia, dos "caballas" de pro. Murió con el grado de Teniente Coronel en acción de guerra el 13 de Mayo de 1.922, alcanzando el otro galardón más importante de nuestro Ejército, la Medalla Militar. Está enterrado en nuestra Ciudad y siempre me ha extrañado que no se le haya dado el merecido reconocimiento a tan singular héroe, desconocido casi, para muchos ceutíes. La injusticia de los políticos que hoy día, mediante una absurda y revanchista Ley de Memoria Histórica, traen a cuento la vida de funestos personajes idealizados como gente de bien, cuando en realidad dejaron atrás unas vidas grises y sin fundamento. Sin embargo, grandes caballeros y auténticos héroes, se les mantiene casi en el anonimato. Éste es el caso de González-Tablas, cuyas espaldas parecen guardar una de las fachadas de la Iglesia de Nuestra Señora de África.
A los piés del Monumento se extiende una tribuna de piedra gris, labrada con el Escudo de nuestra Ciudad y desde donde se preside los muchos desfiles y paradas militares que se celebran en éste Paseo de las Palmeras. A continuación, pasando bajo el arco que forman unos edificios militares dedicados a oficinas del Estado Mayor, tenemos acceso directo a la puerta principal de la Iglesia de África y hacia el edificio donde se encuentra la Capitanía General.
Siguiendo la acera cruzamos la amplia calle que sirve de entrada a todo el tráfico hacia el interior de la Plaza de África para su posterior salida por la Calle Independencia. Una vez cruzada la calle, pasamos junto a la fachada lateral del edificio de Capitanía y a partir de éste punto, la acera va formando una suave curva hacia la derecha que rematando en un pequeño rincón ajardinado que no tiene acceso público, pasa ante el venerado Cristo y prosigue por el mismo Puente que salva el escollo del Foso, formando el istmo que hace de nuestra Ciudad una pequeña península, aunque aquí ya no recibe el nombre de Paseo de las Palmeras, sino el de Calle Edrisis.
Cruzamos la calle y nos situamos en un pequeño y coqueto jardín que se extiende frente al Cristo. Allí podemos sentarnos a reposar nuestros cansados cuerpos en unos bancos de madera a la sombra de frondosos árboles. Éste pequeño jardín de forma triangular entre el Puente y un pequeño estanco, es el punto final del Paseo de las Palmeras. Éste lugar se transforma en espléndida atalaya sobre el mar y con una extraordinaria panorámica sobre el Puerto y sobre el mismo Paseo. A sus piés se extiende una pequeña playa prácticamente virgen, ya que no tiene acceso directo alguno a ella. En éste lugar se construirá muchos años más tarde el Club Náutico.
Éste majestuoso Paseo sirve también cada mes de Agosto como puerta de entrada hacia el recinto ferial, ya que en él se instalan múltiples tenderetes de venta de turrones y otras delicias como anticipo para llegar a la Feria instalada en el relleno del Muelle Cañonero Dato. Dias antes, el 16 de Julio, festividad de la Virgen del Carmen, se ha instalado un gran foco reflector del Ejército para iluminar con su potente luz y envolverla con ella, la traiña donde se ha embarcado la Virgen para su posterior paseo por las aguas de nuestro Puerto.
Pero la gran peculiaridad de éste querido y entrañable Paseo de las Palmeras, es que sirve y ha servido durante generaciones, de punto de encuentro y de cita para los muchos caballas tanto varones como hembras, que en el comienzo de nuestro despertar a la vida, hemos descubierto el amor entre paseos y palmeras. Aquí se han fraguado amores que han cristalizado en matrimonios. Aquí hemos vivido eternas ilusiones y hemos sembrado auténticos gérmenes de amor, cariño y amistad.
Los domingos y festivos, cuando después de recorrer el Paseo una y mil veces, hemos acompañado hasta el mismo pié del autobús a "esa caballa salerosa" que nos ha ilusionado, que ha llenado de gozo nuestro corazón y que al verla partir en el vehículo de regreso a su respectivo domicilio, nos ha dejado una "espinita clavada" en lo más profundo de nuestro ser, pero que al mismo tiempo nos ha dejado abierta esa ventana llena de alegría, con la esperanza de volverla a ver el próximo domingo. ¡ Cuánta ilusión y felicidad en ese..." hasta el domingo que viene "!
¿ Verdad Manoli, que partes hacia la Glacial? ¿ Es así, Antoñita en tu Grupo Alfau? ¿ Lo recuerdas, Mari Carmen, en tu calle Juán Sebastián Elcano? ¿ Lo añoras, Mari Sol, desde la Cuesta del Hacho ?
Éste es nuestro Paseo de las Palmeras. Éste es su ambiente, estas son su gente. Así era tiempo atrás. Tiempo maravilloso que permanece enraizado en nuestro interior más profundo.


F I N

2 comentarios:

  1. Mari Tere2:07 p. m.

    Jolines Ofelio, eres único. Con todo merecimiento deberias ser el Cronista Oficial de Ceuta. Pones vida y actualizas como si fuese hoy,a personas y hechos de hace ya mas de 50 años. Un beso enorme. Maria Teresa Salou Tarragona

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  2. Anónimo11:08 a. m.

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